brooklyn-cartel-1Yo no sé bajo qué circunstancia no quise hacerle caso a mi instinto. Más que nada cuando contiene muchos de los ingredientes que sé que me van a gustar de una película. Todos esos “placeres culpables” que marcan un determinado género y que, aunque sepas que no son nada originales, si faltan los echas de menos porque sabes que los estabas esperando.

Este es el caso de “Brooklyn”. Película irlandesa que ya, simplemente con eso, se gana mi cariño y mi ilusión, más la adaptación del guión de Nick Hornby quién me dio una de mis mayores satisfacciones cinematográficas con “Alta fidelidad” y que tiene tintes románticos y reconozco que me hacía falta dejarme llevar por una historia así

Eilis Lacey es una joven que decide dejar su pueblo, Enniscorthy, para probar suerte en América pero en cierta manera, también lo que quiere es huir de esa cotidianeidad de un pueblo cerrado que no para de controlar lo que hace y vivir en una sociedad más grande donde todo te lo tienes que conseguir por tus propios méritos y rezuma mucho más aire de libertad.

En la película, todo está marcado para que te enamores desde el primer instante de su protagonista, Saorise Ronan, quién ha encontrado una buena opción para ser conocida y que le lleguen más papeles. Vivas sus miedos y sus incertidumbres, e incluso le alientes desde tu butaca a que siga luchando por su sueño de ser contable como su hermana. Ayuda a que te metas de lleno en la historia, una fotografía maravillosa, una música que envuelve cada escena y un guión cargado de frases con las que esbozas esa sonrisa instantánea que provoca este tipo de películas. Entre ellas, que las tonterías deberían estar declaradas como octavo pecado capital.

“Brooklyn” es la película para ir a ver a desconectar, a dejarte llevar por la historia de esta luchadora bien contada, que tus ojos se iluminen por su luz y rías con los grandes personajes carismáticos que pasan por la vida de la protagonista. Están geniales Jim Broadbent y Julie Walters. Así como es curioso que una de las películas románticas que más me gustaron de hace dos años era “Una cuestión de tiempo” con Domhnall Gleeson, quién también aparece aquí. Así como un par de actrices reconocibles de series de televisión, Emily Bett Rickards de “Arrow” y “Flash” y Jessica Paré de “Mad Men”.

Siendo una defensora de este género, me faltaba que una película aportara las características personales que más me gustan y llaman más mi atención, que risa fácil o protagonistas que no tienen alma y lo único que tienen son muchos seguidores en redes sociales o en sus programas. Agradezco que aún haya otras maneras de hacer cine y que en este caso, siendo romántico salgas de la película con una deliciosa sensación de disfrute, sabiendo que has visto un buen trabajo y una historia que ha contado desde el miedo hasta la superación en un rumbo desconocido, que se convierte en tu hogar si luchas por ello.

Nota: 8 Arcones

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