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“Hay que escribir 2.500 palabras todos los días”. Una frase de Stephen King que cae como un auténtica losa a nuestro protagonista, Mathieu Vasseur. Un aficionado a escritor que vive inmerso en el síndrome del folio en blanco hasta que encuentra un diario con las andanzas de un combatiente en la Guerra de Argel. El relato tiene tanta fuerza que decide suplantar su identidad, como ya vimos en “El ladrón de palabras” con Bradley Cooper obteniendo el reconocimiento soñado y la vida que siempre había querido. Convertirse en un hombre perfecto.

Tras esta sinopsis, no nos encontramos nada nuevo. Y a la hora de narrar su segundo largometraje, el director Yann Gozlan opta por un tipo de thriller más apropiado a la hora de sobremesa de ciertas cadenas. La música muy anticipada que nos presagia que algo terrible va a suceder, los antagonistas muy extremos y el hecho de que el ritmo cobra un ritmo vertiginoso sin aliento y sin muchas explicaciones. Pero no hay nada absolutamente perfecto, ni siquiera una película, y “El hombre perfecto” resulta un entretenimiento que adelanta previsiblemente lo que va aconteciendo, hasta el final. Una sentencia de esas de giro de 180 grados al más puro thriller clásico y como todo el primer y segundo acto, aunque ya manido, está bien narrado, la película logra obtener su carácter entretenido y de bastante tensión en muchas de sus escenas.

Lo que me ha parecido más interesante es, sin duda, el protagonista. Pierre Niney tras adoptar la apariencia de “Yves Saint Laurent”en su biopic, logra un personaje dentro de su personaje. Es decir, interpreta a Mathieu Vasseur pero ese mismo hombre tiene que hacerse pasar por un escritor que no es, y adopta diferentes facetas y vertientes de su personalidad conforme interactua con el resto de intérpretes. Y ese viaje ha sido de lo más alucinante. Un gran trabajo de este actor y funciona precisamente porque él es el que nos marca y guía las pautas de esta película.

También trasciende como reflexión el propio peso de la fama. Esa búsqueda del reconocimiento que todos anhelamos y que, en el caso, de este protagonista logra obtener por un precio excesivamente caro. Me falta saber muchos pasos anteriores porque la película arranca con un pluriempleo en el que no logra que ninguna editorial publique su último manuscrito. Pero, ¿cómo llega hasta ahí?, ¿por qué resulta un hombre que se esconde tanto? ¿Por qué necesita brillar de esa manera?. Mi imaginación puede unir las piezas pero si que creo necesario el haber empleado algún recurso para conocer a este escritor y relajar un poco ese oscurantismo sobre su manera de ser.

La música acompaña en esos tonos de thriller tan característicos y es de Cyrille Aufort

No se van a encontrar una película perfecta pero si que funciona su imperfección

Nota: 6 Arcones

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