la-virgen-de-agosto-cartel-jonas-trueba-1560765354

LA PERFECCIÓN DE AGOSTO

Reconozco no ser de veranos. Película como “La virgen de Agosto” te sirven para que aunque se pongan en común todas las posturas sobre temas más o menos trascendentales de nuestro día a día, te veas en la tesitura de seguir en esa misma conversación aunque desde la pantalla no te escuchen los protagonistas mientras desvarías en el patio de butacas, pero este cine más cercano e intimista te permite pensar en tu imaginario que te estás tomando una cerveza con ellos debatiendo de esos mismos intereses. Pero no estoy de acuerdo con, Eva, la protagonista de esta película. Los veranos no sirven para empezar las mejores historias, y mucho más cuando el tiempo va acrecentándose en tu madurez.

Pero ella sí lo cree. Y durante la película, nos va mostrando a través de sus actos y los personajes que vamos conociendo progresivamente cuál es su idea acerca de la vida, de sus propósitos y esa capacidad tan instantánea de poder juzgar las decisiones de los demás. La producción fue rodada enteramente en Madrid entre el 1 y el 15 de agosto del año pasado, mientras se sucedían las verbenas de San Cayetano, San Lorenzo y La Paloma. En la película hay un constante paralelismo con la fe porque es el mes del año donde la protagonista ha decidido que van a llegar las nuevas oportunidades y que empieza a contemplar su nueva realidad de otra manera.

En este tipo de películas, como “Los exiliados románticos” o mi favorita entre las favoritas que es “La reconquista”, lo más importante es que se logre dejarte llevar por el tema, y no te importe que el discurso sea más bien sosegado y que no encajen todas las piezas que nos van surgiendo, a pesar de que ya el final ayuda a que las puedas unir de la manera libre que tú creas. Pero sinceramente a mi me costó mucho. Nosotros cada uno en nuestra propia identidad somos caos personalizados y nos vamos esculpiendo a medida que queremos tener determinaciones en nuestra vida, o nos enfrentamos a decisiones que tenemos que tomar. Pero lo de Eva, la protagonista, es una inquietud constante que no me dejaba identificarme o intentar entenderla. Me parecía un personaje demasiado confeccionado a lo extremo de ser parca en palabras, y de repente llegar a conclusiones tan contundente. Como si la escala del gris hubiera desaparecido de su personalidad, y por mucho que lo intenté no me asenté para disfrutar completamente de lo se intentaba transmitir.

Aún así, me repito mucho en que siempre doy la oportunidad a directores que se arriesgan y apuestan por su manera de entender el cine. Con Jonás hay ocasiones que me cuadra a la perfección como fue el caso de “La reconquista” donde la propia Itsaso Arana, quién por cierto es coguionista en “La virgen de Agosto”, y Francesco Carril estaban sublimes, y me metí de lleno desde el primer segundo, y en este caso con “La virgen de Agosto” a pesar de ser sorprendente por cómo se va desarrollando, no logró que me atrajera el tema o las reflexiones que se derivaban de la temática principal. Pero creo en autores como Jonás y su delicadeza a la hora de plasmar las historias que quiere contar. Y al menos también siempre nos aseguramos una buena banda sonora, será que en la familia Trueba tienen adicción a poner las contextualizaciones perfectas en voces idóneas para ello. En definitiva, creo en sus películas “ilusas”.

¡Compártelo!
Share on Facebook
Facebook
Tweet about this on Twitter
Twitter