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Las expectativas pueden ser buenas o malas consejeras, evidentemente, dependiendo del resultado final. En el caso de “The lady in the van” era una de mis fijas positivas. Británica y con Maggie Smith de protagonista. Es como si degustara los ingredientes favoritos de un postre. Pero, en este caso, que tuviera cebolla en el sabor final.

Una auténtica lástima porque de inicio esta historia “casi” real del propio protagonista del que está inspirada la película, Alan Bennet, contenía unos tintes surrealistas que pasados por la tesitura británica, pintaba que el desarrollo fuera más que satisfactorio. Pero lo que nos encontramos es una película que arranca como la propia furgoneta del título de la misma a trompicones, un intermedio excesivamente extenso que cuenta escenas, en la mayoría de las ocasiones, innecesarias y que afortunadamente aporta un final interesante y que hace que el sabor de boca de esa cebolla de postre, parezca caramelizada.

La trama de “The lady in the van” es la de una anciana que decide vivir en una furgoneta aparcada delante de la casa de un escritor que encuentra inspiración en sus excentricidades y sus contestaciones de cascarrabias, pero que el precio que tiene que pagar por ello son los malos olores, una especie de síndrome de Diógenes que le hace recopilar basura de toda clase, un patriotismo religioso que no concuerda con muchos de sus pensamientos y que tenga a todo el vecindario asustado con sus locuras. El escritor logra conectar con ella, por su propia personalidad solitaria aunque algo más sociable con el resto del mundo, pero si que tienen un punto en común de incomprensión que les hace estar unidos y compartir momentos especiales, aunque se traten como el perro y el gato y nadie entienda porque decide preocuparse por ella, que no es capaz en ningún momento de agradecerle absolutamente nada.

Como digo, durante el desarrollo de los acontecimientos se puede escapar una risa fugaz de algún diálogo mordaz o una ironía sutil. Y también se puede disfrutar sobradamente de la interpretación de Maggie Smith, pero no es algo que sorprenda a nadie que conozca su trayectoria artística. El resto de los actores cumplen su función pero, obviamente, al lado de este portento quedan como acompañantes que logran que su actuación siga luciendo bien.

Algo que si que podemos destacar muy en positivo de esta película es su banda sonora del que extraemos uno de sus temas:

Por mi parte, más Maggie Smith pero en otro tipo de historias más interesantes, por favor.

Nota: 3 Arcones

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