SEAMOS SERES, NO ENSERES

El Centro Cultural María Victoria Atencia albergó el primer concierto del ciclo de música de Culturama, organizado por la Diputación de Málaga. “Arizona Baby” encandiló al público a partir de los primeros temas con un sonido muy cuidado y una soltura de Javier Vielba ,cantante de la banda, que ofreció esa espontaneidad e ingenio muy aplaudida por el público asistente.

Había ganas de disfrutar de concierto. El ambiente generado era de aguantar poco en las butacas y no parar de mover el cuerpo tras sonar los primeros compases de ‘Owners of the world’, un tema del tercer y último disco, ‘Secret Fires’ de Arizona Baby con el que arrancaron la fiesta. Muchos seguidores ya empezaban a acercarse a esas primeras filas y los asistentes aún con la sensación de querer disfrutar del acústico tarareaban las letras que iban mezclándose entre el folk, el pop, el country, mucha percusión y un sonido más de metal que lograban armonizar cada una de sus composiciones.

Con “New Road”, también extraído de “Secret Files”, aún se seguían manteniendo una tónica de cambios de ritmo ideal para que notaras esa evolución en las propias canciones y que sentías y entendías que eran pura esencia arizónica. Una filosofía de guardar melodías misteriosas y darles un toque más calmado o más cañero en función de lo que ellos mismos quieran conseguir.

Es un espectáculo de barbas, alargadas, copiosas que no dejó de ofrecer letras de sus anteriores discos, como ocurrió con ‘The Truth’, uno de los temas más sonados de ‘Second To None’ y como ocurre en los mejores espectáculos, el cantante Javier Vielba empezó a dar rienda suelta a su propia filosofía afirmando su pesar por una sociedad que se deja llevar más por las máquinas que por las propias personas. Y fue de menos a más. Incluso en su característico movimiento de pies, al más puro twist pero incluso con esencia arizónica, también.

Prosiguieron con ‘Create your own god’ donde mención aparte merecen Rubén Marrón (guitarra) y Guillermo Aragón (batería y percusiones). Es una delicia cuando compruebas que los músicos hacen de lo difícil, lo fácil. Y que encima te lo sepan transmitir aunque sea por debajo de su prominentes barbas y cabelleras largas. La gran sorpresa que una servidora se llevó fue la propia versión, que incluso muy mejorada, hicieron del mítico “Dieciséis toneladas” del mítico José Guardiola, que ya era una propia versión del “Sixteen Tons” de Merle Travis.

Aunque el momento más destacado y que sirvió para demostrar la gran fuerza que Arizona Baby demuestran en directo, fue la interpretación de “Wooden Nickles”, uno de los mejores temas de su último trabajo y que, en un ejercicio de sosiego, lograban abstraerte hacia un universo de melodías complejas que se te quedaban en el mejor lugar de tu mente para disfrutar de buena música.

Tras algunas canciones donde pudimos contemplar unos piques divertidos entre el cantante y ese mago de la guitarra llamado Rubén Marrón, finalmente en una acción muy engañosa interpretaron ‘Time to go’, dejándose querer hasta volver al escenario para si ya concluir con un tema instrumental al que el público pudo ayudar con unos coros, de dudosa calidad, pero que si permitieron el subidón que llevaban anhelando desde el principio del concierto. En concreto, ‘It helps if you sing’. Espero que ese contagio de ayuda arizónica les sirviera para seguir recargando las pilas necesarias para esa gira que aún les queda presentando “Secret Fires”

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