LA MAYOR PARTE DE LOS CONFLICTOS IDEOLÓGICOS, DE FE O QUE TIENEN QUE VER CON EL SENTIMIENTO O LA PASIÓN, PODRÍAN EMPEZAR A RESOLVERSE UN POQUITO SI SENCILLAMENTE LA GENTE HICIERA UN ESFUERZO POR ESCUCHAR AL OTRO

CayetanaDa gusto entrevistar a Abel Folk. Os aseguro que buena parte de lo que tenía pensado ir preguntándole durante nuestra entrevista, me lo iba él remarcando en sus respuestas. Y es que el director de «Puertas Abiertas», que podremos ver con Cayetana Guillén Cuervo y Ayoub El Hilali hoy a las 18:00 en el Teatro Cervantes, es de esos artistas que se sumergen de lleno en su trabajo y saben describir y promocionar a la perfección con su ilusión todos los alicientes por los que no nos debemos perder esta función.

P: Dices en el dossier de prensa, «Qué fácil y poco interesante sería vivir con las puertas cerradas a lo desconocido! Nosotros preferimos abrirlas de par en par y que, a través de ellas, entre la vida».

Abel Folk: Espero que conectéis con la función de la misma manera que hemos conectado. La verdad es que es un texto que en cuanto me llegó, me despertó todas la sensibilidad porque es un texto que habla de cosas muy vividas. Habla de una situación terrible que fue la noche de los atentados de París que, desgraciadamente, es algo con lo que todos hemos convivido en muchos lugares y en muchas ciudades ha habido atentados importantes que han generado mucho terror, mucho pánico, mucho miedo y mucha desazón. Con lo cual, me resultó muy fácil identificarme con las sensaciones que provocaba el texto, la verdad es que me llegó de tal manera que, inmediatamente, le dije a la autora que por favor tenía ganas de hacer eso, intentar levantar una producción con ese texto. Hablaba de esas emociones y de esa situación trágica de una forma tan brillante y tan precisa, que a mi me movió todos los poros del cuerpo. Me dejó y conseguimos hacer esa producción gracias a Focus, que es coproductor y al Teatro Español de Madrid, con Carme Portacelli que estaba aún de directora y decidió apostar por el proyecto. A partir de ahí, le propuse a Cayetana si tenía ganas de hacerlo, le encantó el texto y ahí nos embarcamos todos con esta aventura que yo estoy muy contento del resultado.

P: Tuvo que ser todo un reto este impulso dramatúrgico que tuvo la periodista Emma Riverola cuando te hace llegar el texto y tienes que pensar en hacerlo llegar al público.

Abel Folk: Siempre que pones en escena un texto hay un reto importante. El texto es lo que es, cuenta lo que cuenta, pero como director yo tengo que contar lo que significa para mi ese texto. Lo que a mi me remueve y que es lo que yo tengo que decir, lo que yo tengo que aportar sobre esa historia y cuales son los puntos de coincidencia entre mi, mi persona, mi forma de ser, mi sensibilidad, mi inteligencia y lo que propone el texto, y a partir de ahí se hace un cierto cóctel. La obra se completa con la suma del trabajo de los dos. Yo no entiendo la puesta en escena de un espectáculo simplemente poniéndole un pie tal cual, si no que hay una interpretación ahí de lo que estamos contando. Lo que me parece maravilloso del texto es que consigue transitar de una forma muy brillante y muy aparentemente sencilla entre lo que sería un discurso muy naturalista, próximo y prácticamente de realismo absoluto a un discurso mucho más intelectualizado, discursivo y de contar ideas. Eso es muy difícil de hacer. Eso lo hace con una soltura y una solvencia espectacular, supongo que el hecho que ella sea una periodista que escribe todos los días en «El Periódico de Catalunya», y escribe sobre actualidad y opinión, le ha dado el oficio y una experiencia a la hora de contar de una manera concisa y precisa lo que quiere decir, que está muy plasmado en la función.

P: Le ha dado esa parte terrenal y humanista

Abel Folk: A mi me gusta mucho esta función porque estaría, en cuanto a contenido, cerca del género de tragedia. Habla de una noche trágica en la que mueren decenas de personas en París, y además luego durante la función entenderemos que los personajes tienen otros motivos por los cuales sentir miedo. Es una función que habla del miedo, muy específicamente, y habla del miedo dentro de una situación trágica. Eso podría ser una gran tragedia, una gran epopeya pero Emma tiene la virtud de contarlo, contar esa tragedia desde el punto de vista humano y cercano de dos seres humanos que son los que viven esa noche, los que nos cuentan su experiencia, su pensamiento, su sensibilidad, su fe, y su pasión dentro de ese conflicto monstruoso, absurdo y aberrante que es esa lucha entre esa religión musulmana que se siente agredida por una religión católica durante los siglos de los siglos. Creen que con eso tienen derecho o se sienten empujados a tener acciones violentas en contra de la otra religión, y eso es una cosa que la función cuenta y me parece que es interesante poner el dedo en la llaga. Incluso los que no somos religiosos practicantes, sí somos víctimas de formar parte de una de las religiones, porque culturalmente lo somos porque involuntariamente nos convierten en víctimas o en agresores los que sí son prácticamente, con lo cual nos hacen estar en una situación que aún sin querer participar de ella, nos hacen tomar parte de una lucha y de una guerra estúpida, absurda y sanguinaria que es la que hay entre las dos religiones, ese conflicto grande de civilizaciones que hay.

P: Suscribo totalmente lo que dices

Abel Folk: Pienso que hace falta hablar de esas cosas y hace falta hablar de esas cosas desde un punto de vista humano sin evitar los puntos conflictivos. Yo pienso que tenemos que asumir lo que somos, de dónde venimos, dónde estamos y a dónde queremos ir. Creo que reflexionar sobre este tipo de conflictos que son tan importantes y graves, nos puede ayudar a que algún día se encuentre un camino hacia una mejor convivencia. Una cosa que propone la función de una forma poco explícita, porque no intenta resolver nada, simplemente lo que hace es preguntar, pero sí que hay una cosa que propone de forma subliminal que es que la mayor parte de los conflictos ideológicos, de fe o que tienen que ver con el sentimiento o la pasión, podrían empezar a resolverse un poquito si sencillamente la gente hiciera un esfuerzo por escuchar al otro. Simplemente con eso ya podríamos considerar que damos el primer paso para empezar a encontrar una posible convivencia. Yo creo que es algo que sugiere la función, sin querer dar lecciones ni querer resolver nada, pero me parece muy interesante. Es una función que está llena de giros argumentales muy interesantes, tiene mucho misterio y suspense, pero sobre todo son dos personajes solitarios, asustados por todo lo que les pasa y lo que pasa esa noche en París que encuentran alguien que les escucha en el otro. Ese alguien que les escucha, que al principio de la función parece que a lo mejor no pero resulta que al final sí. Simbolizan un poquito esas dos civilizaciones que, de pronto, por una situación equis, están más o menos impelidos a escucharse durante unas horas, y a partir de ahí esas horas harán que su vida cambie. Eso es muy interesante.

P: Es importante hablar de estos temas porque siempre están latentes en cualquier contexto, los atentados de París en la función o ahora con la crispación que tenemos todos en la pandemia

Abel Folk: Yo pienso que cada vez que nos encontramos con un conflicto entre dos grupos importantes de personas que no están dispuestos a entender al otro, el conflicto llega a situaciones absolutamente insolubles. Antes de escuchar los argumentos del otro, ya estamos explicando nuestros argumentos para no entenderlo, realmente es absolutamente aberrante y durante esta pandemia lo estamos viendo mucho. Incluso en un momento en el cual sería muy justificable que hubiera una unión de todas las fuerzas políticas, instituciones y demás para resolver el problema que estamos viviendo, también lo utilizan para tirarse dardos los unos a los otros y continuar con la brega política e ideológica. Es en otro terreno pero también es bastante simbólico de cómo somos los seres humanos cuando formamos parte de un grupo de fe o ideológico.

P: Vaya dos grandes actores tenéis para defender en escena a estos dos personajes

Abel Folk: Yo estoy encantado con que hayan aceptado hacerlo y que se hayan puesto en nuestras manos para intentar llegar a dónde queríamos llegar. No es una función fácil, es un texto evidente, no estamos haciendo al pie de la letra literalmente lo que está escrito. Como la función está bien escrita, todos los buenos textos tienen la virtud de que tienen muchas capas de lectura. Se pueden leer de muchas maneras y se pueden interpretar de muchas maneras. Los personajes dicen muchas cosas distintas al mismo tiempo, y muchas veces están diciendo cosas distintas de las que piensan o sienten. Cuando un texto tiene profundidad, realmente pone a los actores en una situación complicada, interesante pero complicada porque no basta con hacer bien ese texto, no basta con contar lo que está escrito si no que hay tomar partido y decisiones de todo lo que hay escrito que es lo que nos interesa y lo que queremos contar. A partir de ahí, ha sido un trabajo muy interesante, de mucho análisis, desbrozar lo que hay en ese texto para encontrar realmente la esencia a la cual queríamos llegar, para transportar al espectador a las sensaciones que nos interesaban. La función está planteada de una forma en absoluto realista, digamos que podemos considerar que los personajes transitan por diferentes niveles narrativos. Hay un nivel narrativo más literal y más verbal, en el que los personajes cuentan un poquito lo que están pensando, lo que están intelectualmente opinando pero hay otro plano narrativo, que es mucho más gestual y onírico en el cual los personajes cuentan lo que sienten. Y eso muchas veces es contradictorio con lo que están diciendo, eso genera cosas divertidas e interesantes. Hay un planteamiento de puesta en escena y de trabajo corporal que ya veréis que tiene su qué. Todo esto con un espacio escénico que nos ha hecho Paco Azorín, que es una preciosidad, que tampoco es realista. La función pasa aparentemente en casa de esta mujer, pasa esa noche en que se genera una situación en París y es que a partir de los atentados, se bloquea toda la ciudad, se paran los transportes públicos y al mismo tiempo se detecta toque de queda. Pero hay decenas de miles de personas que quedan en el centro de París sin posibilidad de volver a su casa, porque el transporte público está cerrado, entonces al mismo tiempo no pueden estar por las calles y se genera una situación complicada. Y de una forma espontánea, a través de Twitter, se genera un hastag que se llama #PuertasAbiertas, en el cual gente en el centro de París ofrece su casa para recibir a la gente que no tiene a dónde ir. Este mismo hastag, #PuertasAbiertas, también de forma espontánea se ha repetido en todas las ciudades en donde posteriormente hubo atentados como en Niza o en Barcelona. Es un hastag que se ha ido repitiendo. La función empieza con esta mujer utilizando este hastag, ofreciendo su casa para alguien, y un desconocido acepta esa invitación y se presenta en su casa esa noche. A partir de esa primera sorpresa de encontrarse con un hombre árabe joven esa noche, en casa y en París pues de esa situación tensa y difícil, un poquito aterradora incluso, empieza a nacer una relación en la cual dos personajes inteligentes cuentan lo que piensan y lo que sienten.

P: ¿Vamos a poder tener esperanza?

Abel Folk: Si. Yo creo que es una función muy realista, pero está escrita por una mujer que es optimista y está dirigida por una persona que es enfermo del optimismo, con lo cual yo creo que la función acaba en un tono muy esperanzado, incluso nos ha permitido transitar por diferentes géneros de narración. Hay momentos en los que hay pinceladas de comedia en la función, que yo creo que es muy necesario y muy importante que seamos capaces de hablar de las cosas graves de esta vida de una forma relajada, simpática e irónica. Todo eso nos permite distanciarnos un pelín y nos permite mirarlo con un poquito más de objetividad.

PuertasAbiertasEmma Riverola es la autora del texto dramatúrgico, y veremos en qué ambiente poético nos trata de esas reflexiones incómodas que nos darán esa sacudida que no nos dejará indiferente y por las que merece la pena el dejarse llevar en el teatro. La escenografía corre a cargo de Paco Azorín, y serán Cayetana Guillén Cuervo y Ayoub El Hilali, quienes representen en el Teatro Cervantes hoy a las 18:00 a estos personajes que tenemos ya muchas ganas de conocer.

Y si queréis escuchar la entrevista con Abel Folk, sólo tenéis que pinchar en este enlace:

https://www.ivoox.com/entrevista-abel-folk-puertas-abiertas-audios-mp3_rf_63933614_1.html

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