“AHORA QUE ESTAMOS YA TODOS MUERTOS, PODEMOS HABLAR DE LO QUE PASÓ”

copenhague-claudio-tolcachirNarrar encuentros entre diferentes personalidades importantes en el teatro, ayuda con un buen texto a la reflexión y a identificar esos mensajes de hace un tiempo en nuestra época actual. En el caso de “Copenhague” habla del famoso encuentro, en 1941 en la capital danesa, entre los físicos Niels Bohr y su exalumno Werner Heisenberg al frente del proyecto nuclear ordenado por Hitler. Y aunque este argumento nos parezca que pueda estar alejado de nuestra realidad, lo cierto es que detrás lleva un equipo artístico que nos hará darnos cuenta de la importancia de estas palabras y de lo que supusieron estos protagonistas en nuestra propia historia. Tenemos la gran suerte de descubrir todo esto en palabras de Carlos Hipólito.

P: Háblame del argumento de la obra

Carlos Hipólito: La obra está basada en un encuentro que se produjo realmente en el año 1941 en el Copenhague recién invadido por los nazis entre Niels Bohr y Werner Heisenberg, éste último era el jefe de investigación nuclear del ejército de Hitler y Niels Bohr era su maestro. Habían sido muy amigos, se habían querido mucho y hacía tiempo que no se veían y en este momento tan conflictivo, nada menos que el jefe de investigación nuclear de Hitler aparece en el Copenhague recién invadido a hablar con su maestro, que es un judío que está ya vigilado por los nazis y entonces hablaron de algo que no se sabe qué es lo que es, se sospecha y se han hecho muchas especulaciones sobre el tema pero nunca se ha sabido exactamente qué pasó en aquel encuentro tan corto, en el que se dijeron una serie de cosas que desembocaron en una ruptura absoluta de la relación entre los dos cuando muchos sabían que era como padre e hijo. Entonces se ha especulado mucho sobre de qué se habló. Hay que decir que tanto Werner Heisenberg como Niels Bohr fueron dos premios Nobel de Física y fueron los que crearon las bases de la física cuántica. Consecuentemente fueron los que dieron los primeros pasos para llegar a crear armamento nuclear, en este caso, la bomba atómica. Entonces, ¿de qué hablo Heinsenberg y qué fue a preguntarle a su maestro?, ¿le fue a preguntar cómo se construye la bomba atómica o le fue a contar, cómo sostiene el autor de la obra, que él sabía cómo construir una bomba atómica pero que no quería dar un arma de ese calibre a alguien como Hitler?.  Heisenberg era alemán y trabajaba en Alemania, pero no pertenecía al partido nazi, y entonces al ser un gran físico lo mantenían allí pero no era de los más devotos. La tesis del autor, Michael Frayn, es que él no quiso darle a Hitler ninguna arma atómica y venía a contarle a su maestro que si él podía falsearle un poco los datos y hacer ver que era imposible construir una bomba atómica, quizá los americanos también podían hacerlo y de esa manera el mundo se ahorraría el tener bombas atómicas. Si esta tesis que mantiene la obra y el autor fuera real, heisenberg es uno de los personajes más maltratados por la historia porque Heisenberg en la vida real, cuando terminó la Segunda Guerra Mundial, fue detenido por los aliados, fue vilipendiado por sus propios compatriotas que le consideraron un colaboracionista con Hitler y los americanos no contaron con él, en absoluto, para nada. Quedó como un mal físico que no había sabido construir la bomba, en fin fue un hombre que se pasó los últimos 30 años de su vida dando explicaciones, y siendo interrogado y vilipendiado por todo el mundo. La tesis que mantiene el autor es que él sí que sabía cómo hacer la bomba pero no quiso darle a Hitler ese arma.

P: Es una excusa para también posicionarle en la historia y a la vez hablar de ética.

Carlos Hipólito: La obra utiliza este encuentro y punto de partida para fantasear sobre lo que pasó allí, para plantearlo desde diferentes puntos de vista. Cada uno cuenta cómo cree lo que pasó y entonces se va escenificando desde el punto de vista de cada uno aquel encuentro, pero también sirve para que hablen maestro y alumno, padre e hijo, en definitiva dos amigos con la mujer del maestro que hablan de la vida, de la ética, de la moral, del amor, del horror de la guerra, de lo que supone la aprobación del otro , de lo que supone esa pasión que tienen ambos por la investigación pero que puede llevarles a descubrir cosas que en malas manos pueden ser utilizadas de manera terrible o del cuestionamiento moral y el problema ético que les plantea a ellos esta situación. En fin, es una obra llena de subtexto, de amor y de sensibilidad. A mi me parece un texto extraordinario.

P: De hecho creo que uno de los motivos para estar en esta obra aparte de ser ya un “chico Tolcachir” y trabajar con el maestro Emilio Gutiérrez Caba, es el gran poder de este texto

Carlos Hipólito: Es que este texto yo creo que es muy potente. El autor plantea una cosa desde el origen de la función, en el comienzo, que dice “ahora que estamos ya todos muertos, podemos hablar de lo que pasó”. Con lo cual, ya nos sitúa en un lugar irreal desde el que ellos pueden entrar y salir de las situaciones. A veces los personajes se convierten en narradores, pero deja la narración para formar parte de la escena que se está viviendo, se salen de esa escena para seguir narrando, va adelante y atrás en el tiempo que es muy original esa dramaturgia y tiene un texto con una profundidad y un calado impresionantes. Un texto de reflexión y de teatro de palabra que eso no quiere decir, en absoluto, que sea un teatro sesudo y aburrido, es un texto muy entretenido que, además, provoca muchas veces la risa del público. A mi me cautivó el texto desde el principio.

P: Uno de los aspectos complicados supongo que ha sido la terminología científica

Carlos Hipólito: Fíjate, se consigue una cosa entre cómo está construido el texto y cómo es la adaptación de Claudio que ha hecho, yo creo que una versión buenísima en castellano. Y también en su dirección se ha conseguido que todo ese lenguaje que, a priori, puede parecer complicado de entender si uno no está vinculado con la física pues sin embargo no ha pasado nada. Hemos hecho ya la obra en muchos sitios y todo el mundo nos dice que se ha emocionado una barbaridad, que había muchos momentos que había términos que no entendían pero que daba igual porque es un texto lleno de subtextos, es decir, que cuando se está muchas veces hablando del uranio 235 o del uranio 238 y cómo se fisionan o no se fisionan para conseguir una bomba nuclear, en realidad de lo que están hablando es de otras cosas, de “necesito tu aprobación”, “quiero que me quieras”, “¿por qué ya no me das el cariño y el apoyo que me dabas antes?”, todo eso subyace en ese texto y está tan presente que la gente lo que nos dice es que se emocionan una barbaridad con la obra.

P: Entonces alumno y profesor defienden su propia postura y quiere que el otro la acepte

Carlos Hipólito: Lógicamente. Y desde el punto de vista del maestro había grandes recelos hacia su alumno porque su alumno se había convertido en el jefe de investigación nuclear de Hitler y de su ejército. Entonces claro, ahí había una gran perversión por parte de Bohr hacia Heisenberg pensando “¿éste a qué viene a hablarme ahora?”,”¿qué quiere contarme?”, “¿qué quiere que yo le de datos para favorecer a Hitler?”. Cuando en realidad lo que plantea el autor es otra cosa. Pero claro entre ellos se creó una distancia enorme a partir de ese momento que además, fíjate, en el hecho éste que te contaba de que los personajes desde el principio de la obra ya han fallecido y pueden estar en una especie de limbo en el que hablan y cuentan todas estas cosas, permite que en esos 30 años que pasaron después de ese encuentro que ellos no se vieron ni se hablaron, puedan hablar de ello en la obra. Durante estos años tú me has dado la espalda, es decir, se hacen reproches y se ponen al día de alguna manera de la relación y eso es precioso desde el planteamiento del autor.

P: No coincidías con Emilio desde que trabajasteis juntos con Pilar Miró

Carlos Hipólito: Hace muchísimos años. En el año 90 creo que fue o en el 91 con “La verdad sospechosa”. La verdad es que teníamos muchas ganas de volver a coincidir porque somos amigos y nos queremos mucho. Yo le admiro una barbaridad y ha sido un placer enorme juntarnos de nuevo. Por otro lado, la relación ésta de maestro y alumno es perfecta porque es casi lo que nos pasa en la vida real. Para mí él es un referente y un maestro. Y Malena es una actriz maravillosa con la que no había trabajado y estoy feliz de haberme encontrado con ella porque es una gran compañera y además una buenísima actriz, y con Claudio Tolcachir es el tercer montaje que hago, así que imagínate. Me gusta muchísimo cómo dirige, aparte de que le quiero una barbaridad. La verdad es que está siendo un placer gigante hacer “Copenhague”.

P: Los que somos amantes del teatro, nos hubiera gustado tener ahí una cámara con vosotros en los ensayos

Carlos Hipólito: Ha sido maravilloso ir encontrando los enganches de una escena con otra o los pensamientos de los personajes. Ha sido muy bonito. Un trabajo muy delicado y muy bonito de hacer, y se ha traducido en un montaje que con una escenografía de Elisa Sanz que es realmente evocadora y muy bonita, yo creo que se ha conseguido un espectáculo que tiene mucha magia.

 7c38a4cdd14a76ee76ef9be19d402364Es uno de nuestros referentes teatrales más importantes y les aseguro que siempre es un gustazo tremendo contar con su inteligencia y su bondad en una entrevista. Todo ello unido a otro de los maestros como es Emilio Gutiérrez Caba y descubriendo a Malena Gutiérrez, estoy convencida que nos hará experimentar muchas emociones de las que nos gusta sentir en el teatro, y bajo la batuta de otro importante director escénico como es Claudio Tolcachir. Tuvimos la suerte de disfrutar de dos actuaciones el pasado fin de semana en el Teatro Cervantes de Málaga, y pronto estarán en el Teatro Infanta Isabel de Madrid, donde podrán percibir ese limbo donde se ponen las cosas en orden como esas segundas oportunidades que siempre buscamos en la vida. 

Si queréis escuchar la entrevista con Carlos Hipólito, sólo tenéis que pinchar en este enlace:

https://www.ivoox.com/entrevista-carlos-hipolito-copenhague-audios-mp3_rf_43001376_1.html

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