SIEMPRE PERDONANDO PARA SEGUIR JUGANDO

¿Por qué nos creímos la idea de progreso cuando  queríamos vislumbrar nuestro futuro y afrontar el camino que libremente escogemos?. Esa es la cuestión que Perigallo Teatro se planteó en “La calle del Mariano”, una obra donde recordamos esa calle donde no teníamos preocupaciones hasta que crecemos y la realidad nos golpea a la cara. Anoche representaron esta obra en el Centro Cultural María Victoria Atencia y previamente pudimos hablar con una de sus protagonistas, también autora del propio texto, Celia Nadal

Celia Nadal. Fotografía de Mai Serrano
Celia Nadal. Fotografía de Mai Serrano

P: ¿Cómo planteáis ese cambio de perspectiva de la niñez a la madurez?

Celia Nadal: Hay cierta nostalgia en la obra porque es verdad que se mira hacia atrás con esa mirada lánguida del que echa de menos poder ocupar la calle, sólo para el disfrute de uno cuando son críos. Pero lo que se toca principalmente es la falsa idea de progreso. Nos hemos tragado, de alguna manera, una mentira muy gorda que es que progresar es indispensable y, además, progresar pasa por perder algo natural e ingenuo que está dentro de nosotros y bueno nos hemos cuestionado esa idea de progreso y miramos hacia atrás. Esa calle del Mariano es la calle donde tuvimos el primer amor o la primera bronca y, de repente, se nos cruza en esa calle un montón de imágenes que ahora vemos como adultos y es calles ocupadas por protestas y por gente que va a algún sitio, que no está en la calle. En gran medida, esta obra se escribió en México mientras estábamos allí de gira y la verdad es que vimos que allí sí que está ocupada la calle de otra manera. En Madrid, de hecho, si te vas a Lavapiés casi toda la gente que está disfrutando de la calle, sólo estando viendo pasar, son latinoamericanos. Es algo que se están trayendo de allí. Y ¿qué es lo que nos ha pasado en Europa? Y es que, entendemos nosotros, que hemos “progresado” a demasiada velocidad y nos hemos dejado algo en el camino. Es una reflexión de qué ha pasado con esto.

P: Va mucho más allá en esa idea que nos vendieron de construir nuestro futuro

Celia Nadal: Lo interesante del tema es que al final nos hemos pasado media vida aprendiendo a ir a lo seguro. A asegurarnos un futuro. De repente llega, en nuestro caso que nos ha tocado esta pedazo de crisis que todavía estamos pasando y no hay nada seguro. Yo me acuerdo que cuando, de repente, decides que vas a hacer arte dramático, las voces que empiezas a escuchar son “eso no es seguro” o “eso no tiene salida”. Y nadie tiene nada seguro, nadie tiene salidas, ni el que ha hecho medicina, ni el que ha hecho magisterio o el que ha hecho biología. Yo creo que hay algo ahí para reflexionar. Si nos vamos a pasar buena parte de nuestra vida tratando de asegurarnos un futuro y, además, es mentira, nos deberíamos plantear nuestra forma de vivir. De todo eso, hay un poquito.

Celia Nadal. Fotografía de Mai Serrano
Celia Nadal. Fotografía de Mai Serrano

P: ¿Cómo son los personajes protagonistas, Antuan, Flor y Pedro?

Celia Nadal: Estos personajes se enredan en una trama bastante surrealista porque, sin saberlos ellos, están conectados desde su infancia. Esta obra, sin mencionarlo, habla del maltrato en la infancia en clave de comedia, siempre porque es nuestra forma de tratar los dramas. Sin saberlo estos personajes han sido verdugos de los otros y los mismos, víctimas de aquellos. Están entrelazados de esa manera y no lo saben. De adultos se vuelven a encontrar, entonces pasan por unas situaciones surrealistas, medio absurdas,  que no es, ni más ni menos, el producto de la sociedad que hemos creado. Al final, van a tener que darse de bruces con un espejo que les muestra lo que han hecho con sus vidas. Estás arrastrando desde niño una tara de infancia y encima encorsetado por ir a asegurarte el futuro y, de repente, te encuentras que tienes cuarenta y pico años y no tienes nada seguro y nada más que tienes dolor o heridas sin curar. Lograr reírse de ellos mismos. Mostramos como una especie de invitación a reírnos un chispín porque  a veces somos bastante ridículos.

P: La obra ha cruzado el charco como nos adelantabas porque los ensayos se hicieron en México

Celia Nadal: Fue muy bonito porque cuando uno ve que de lo que está hablando es bastante universal, es bastante reconfortante. En México, nosotros estábamos girando con “La mudanza” y allí nos hablaron de un director que era el sumum y que era un tipo que había que conocer, Abraham Oceransky, Nos fuimos a conocerle y nos enamoramos, teníamos que regresar a España pero quedamos con él en que volveríamos para que nos dirigiera la siguiente obra que estaba en proceso de escritura que era “La calle del Mariano” y así lo hicimos, fuimos para allá y estuvimos trabajando con él. Francamente es muy interesante ver in situ y en proceso de trabajo que somos iguales, vivamos donde vivamos, hayamos nacido donde hayamos nacido y, al final, todos tenemos el mismo corazón, las mismas ganas de reírnos y el mismo deseo de progresar inculcado por la sociedad. Si pudimos hacerlo allí, lo podemos hacer en cualquier parte

Celia Nadal. Fotografía de Mai Serrano
Celia Nadal. Fotografía de Mai Serrano

P: ¿Cómo ha sido pasar vuestra calle por tantas calles por las que la estáis llevando de gira?

Celia Nadal: Ha sido precioso. El estreno nacional lo hicimos en Murcia. Nosotros somos una compañía de Ávila porque nos trasladamos a un pueblo precioso que es Piedralaves pero somos nacidos en Murcia y la calle del Mariano es la calle donde jugaba Javier Manzanera que es mi compañero y coautor de la obra, el artífice de hecho de todo esto. Vino toda la gente de la calle del Mariano y que se menciona en la obra, algunos no porque habían fallecido ya pero vinieron sus familiares. Aquello fue una revolución, fue fantástico, la gente riéndose de su pasado y fue precioso. Alguien dijo que “si hablas de tu pueblo, terminarás hablando del mundo”, algo así está pasando aquí. Es bonito ver cómo la gente se identifica.

P: En los carteles promocionales vemos una nariz de payaso que no sé si tiene que ver con esa dosis de humor que le imprimís a vuestros textos

Celia Nadal: La nariz de clown simboliza, en buena medida, la inocencia. Siempre perdonando para seguir jugando. Por otro lado, Antuan, que es el personaje que interpreta Vicenç Miralles y que es el eje sobre el que se mueve toda la obra es actor.Viene a transformarse en un icono de la cultura. Él es el representante de la cultura. Viene muy al caso por la trama de la obra que sea actor

P: Perigallo Teatro nace en el 2009 y este es el cuarto texto teatral, no sé si el que habéis sacado con más corazón

Celia Nadal: Cuando montamos Perigallo Teatro que era nuestro sueño y nuestra ilusión era para escribir cosas que nos escocieran a nosotros. Para escribir, como dice Juan Mayorga, a contrapelo. Cuando te pones a escribir sobre algo que te escuece, todas las obras que salen son muy personales porque escribes sobre lo que te escuece en esos momentos.

Celia Nadal. Fotografía de Mai Serrano
Celia Nadal. Fotografía de Mai Serrano

P: ¿Qué es Perigallo?

Celia Nadal: Perigallo es una escalerilla que se usa en Murcia para coger limones. A nosotros simbólicamente nos parecía muy interesante porque es una escalera pequeña, sin pretensiones, pero que ayuda bastante a alcanzar el fruto. Antes cuando los teatros no tenían las varas tan altas, sino que se hacían los bolos en cafe-teatros, las compañías llevaban un perigallo para colgar las luces.

P: ¿Cómo os habéis logrado mantener con la situación actual del sector?

Celia Nadal: Es una triunfada. Es gracias, gracias, gracias todos los días. Que a la gente le interese lo que a ti te interesa, al final es lo que te permite seguir trabajando. Cuando tú haces un trabajo honesto, profesional, implicado y que no vas a cubrir expediente sino a dejarte la piel e intentar comunicar algo, de momento toco madera porque lo estamos consiguiendo y la gente está respondiendo. Tanto el público como los programadores. Lo pasamos muy bien con el público y ellos con nosotros.

La función estuvo dedicada especialmente al Mariano, nombre de quién se originó esta idea que nos trasladaron Perigallo Teatro en un alarde de escenas consecutivas donde nos demostraron unas buenas habilidades de clown y mucha actualidad social y política que reflejan perfectamente el momento en el que nos ecncontramos. Ayer fue un día donde se despedía de un ser querido y el público asistente le regalamos un cariñoso aplauso en forma de abrazo hacia la figura de Mariano, que podía ser el vecino reconocible del que nunca nos olvidamos. Para estar pendientes de todas las novedades de la compañía lo podéis hacer siguiendo su Facebook y para ver la gira que tienen pendiente de “La calle del Mariano”, lo podéis consultar en su Blog

Si queréis escuchar la entrevista con Celia Nadal, sólo tenéis que pinchar en este enlace: 

http://www.ivoox.com/entrevista-celia-nadal-la-calle-del-mariano-audios-mp3_rf_11420531_1.html

¡Compártelo!
Share on Facebook
Facebook
Tweet about this on Twitter
Twitter