LA BÚSQUEDA DEL CLICK

Una gata sobre un tejado de zinc caliente- Juan Diego y Eloy Azorín 124Tennesse Williams es garantía de emoción teatral. De saber contar una historia cotidiana y exprimirla para sacarle el jugo necesario que hace que reflexionemos y podamos ver grandes interpretaciones muchas escenas. Eso va a suceder tanto hoy como mañana a las 20:00 en el Teatro Cervantes con el estreno de “Una gata sobre tejado de zinc caliente” que cuenta con un excelente reparto con nombres como Juan Diego, Maggie Civantos y nuestro entrevistado, Eloy Azorín

P: ¿Cómo se sobrepone uno función a función con el peso de este texto y compartir escenarios con estos grandes compañeros de reparto?

Eloy Azorín: Es tratar de no pensarlo mucho. Como si tienes que tirar un penalti y está en la portería, Casillas. Si te lo piensas, vas a fallar. Lo que hice fue centrarme en el texto, en la adaptación que había hecho Amelia Ochandiano y no pensar que esto lo había hecho Paul Newman en el cine, ni que todo el mundo tenía las referencias porque sino eso al final es una cagada. A partir de ahí, una vez que te metes, ya te olvidas y ya los problemas son simplemente los que tengan que ver con el texto y dejas de tener las referencias. Es una obra más, con la diferencia que está mejor escrita que el resto de las obras. Con lo cual, tienes más armas para poder agarrarte. Por otro lado, tengo ahí a Maggie Civantos de gata y a Juan Diego haciendo de mi padre, con lo cual todo eso suma a la hora de hacer el trabajo. Es más fácil, tengo que hacer menos esfuerzo y, en ese sentido, estoy tranquilo y satisfecho con el resultado que ha quedado.

eloyP: No he hecho referencia a la película porque Tennesse Williams es un dramaturgo que si tocas su texto con maestría, que estoy segura que Amelia Ochandiano lo ha hecho así, tiene ya esa fuerza escénica que te hace olvidar otras adaptaciones

Eloy Azorín: La película, además, como tuvo que vérselas con la censura y había temas que no se podían tocar con la misma libertad que el autor, ha encontrado más profundidad en la obra de teatro y más alcance. Se tocan todos los temas. De hecho, la única versión que yo había visto de la función fue hace veinte años con Mario Gas que dirigía a Aitana Sánchez Gijón y la ví cuando tenía veinte años. Eso me hace mucha gracia y es curioso poder representarla ahora.

P: En la obra, los personajes se guardan muchas cosas que van a estallar aprovechando el cumpleaños del abuelo protagonista de la familia

Eloy Azorín: Viene a ser una especie de bomba de relojería que arranca con un gran monólogo hecho por Maggie. Las dos Maggies, Civantos y personaje. Es como el triángulo que vamos a ver en el segundo acto donde transcurre el drama importante de la función. Ese comienzo para una actriz es una maravilla. Maggie está estupenda. Esa bomba de relojería es hasta el final del segundo acto donde todo revienta por los aires y es en el tercer acto donde todo se apacigua un poco. Son tres actos sin pausa.

Una gata sobre un tejado de zinc caliente- Eloy Azorín 014P: Quería que me hablaras de la complejidad de tu personaje, por un lado por su lado destructivo y, por otro, porque vas a estar necesitado físicamente de una muleta durante tus escenas

Eloy Azorín: Yo lo llevo bastante bien. Este personaje lleva dos muletas, una la provocada por la rotura de tobillo que tiene y otra el alcohol, con lo cual tengo muleta por un lado y copa de whisky, por otro. Eso te permite estar, a veces, muy bien acompañado. Por ejemplo, el personaje de Maggie tiene 7 páginas de arranque, ella hablando sola. Eso exige un esfuerzo mayor por su parte porque no tiene nada con lo que agarrarse. Es un impedimento al principio pero la verdad es que le coges el tranquillo a la muleta y yo la necesito. Cuando la tengo, me siento cómodo. Y en cuanto a lo de la bebida, me han tocado muchos personajes en estos últimos años, de hecho la última obra de teatro que hice era un espía alcohólico británico, luego en “Gran Hotel” tuve que hacer un personaje que también era alcohólico, así que entonces tengo ciertas referencias. En este caso, tomamos la decisión entre Amelia y yo que este personaje no terminara de emborracharse. Está buscando todo el rato un “click”. Por mucho que bebe, él no termina de encontrar ese “click” con el que estar mamado y que ya le dejen de importar las cosas, que es lo que necesita. No escuchar, no pensar en la muerte de su amigo o escuchar a Maggie. Y eso no sucede hasta la última página de la función. Es un personaje que sí se emborracha pero no llega a alcanzar este punto de estar pedo perdido. Está cada vez más agotado y todo le resulta más cansado, pero no llega a estar borracho de apenas poder quedarse a tener en pie.

Una gata sobre un tejado de zinc caliente Juan Diego, Eloy Azorí, Maggie Civantos, Ana Marzoa, José Luis Patiño y Marta Molina 112P: Hacía mucho que no te veíamos en teatro

Eloy Azorín: Es que no he salido de Madrid. No he hecho muchas obras de teatro, ésta creo que es la sexta. Hice una con Mario Gas que fue una tragedia muy del estilo de Tennesse Williams, “A Electra le sienta bien el luto” pero ya habían hecho gira y yo sólo tuve que hacer sustitución en Madrid. Todas las obras que he hecho, no han podido salir y a Málaga hace que no voy por trabajo, bastante. Si he estado en el Festival de Cine, dos o tres veces, pero hacía mucho que no volvía.

Hay una frase de Maggie Civantos en la obra que a Eloy Azorín le gusta usar que es “transformar la mentira en verdad”, como el teatro sabe hacer y ustedes deben disfrutar de ello. Les recuerdo que “Una gata sobre tejado de zinc caliente” estará tanto hoy como mañana en el Teatro Cervantes a las 20:00. Oportunidades como ésta no van a encontrar siempre y hay muchos secretos que se revelarán en el escenario de los que debemos ser partícipes.

Si queréis escuchar la entrevista con Eloy Azorín, sólo tenéis que pinchar en este enlace:

http://www.ivoox.com/entrevista-eloy-azorin-una-gata-sobre-tejado-audios-mp3_rf_16805899_1.html

 

¡Compártelo!
Share on Facebook
Facebook
Tweet about this on Twitter
Twitter