ALEGORÍA SUBNORMAL DE LA VIDA POLÍTICA EN ESPAÑA

Rueda de prensa "Selfie". Fotografía de Mai Serrano
Rueda de prensa “Selfie”. Fotografía de Mai Serrano

En la primera de las mañanas de presentación de largometrajes de la sección oficial hemos tenido risas amargas de esas que surgen, aunque reproduzcan la irónica situación social en la que el director, Víctor García León ha querido mostrar las banalidades de ambos bandos políticos, en la figura de un personaje carismático sobre el que se sustenta los despropósitos que va pensando y actuando durante la película.

Hemos tenido la ocasión de compartir entrevistas en primer lugar con Pepe Ocio, Macarena Sanz, Javier Carramiñana a los que luego se unió uno de los productores, Enrique López Lavigne.

P: Durante la película da mucha inquietud el que, aunque se pregunte en ocasiones, nadie se altera excesivamente porque el protagonista va acompañado siempre de una cámara que graba absolutamente cada segundo de su vida

Macarena Sanz: Estaba pensado para narrar esta historia como tipo documental y para eso está la cámara. Sí que es verdad que hay veces que se dice “no me gusta que me grabes” o “¿qué hacen esas cámaras ahí?”

Pepe Ocio: Es una elección narrativa de Víctor. Una licencia que él se toma cinematográfica de falso documental y cómo si a ratos estuviera rodando la realidad. Una manera de filmar que es diferente y que tiene todo el rato algo que contar dentro de la historia

Javier Carramiñana: Es como una especie de “House of Cards”. Rompe la cuarta pared y habla a cámara pero luego están los personajes haciendo su vida y la cámara está en otro plano, más oculta por así decirlo.

Macarena Sanz: Y ahora como está todo tan grabado, hay más cámaras en los sitios y normalizamos una situación como la de grabarlo todo que es bastante nuevo.

Entrevista con Javier Carramiñana, Macarena Sanz, Pepe Ocio y Enrique Lavigne. Fotografia de Laura Vil.
Javier Carramiñana, Macarena Sanz, Pepe Ocio y Enrique Lavigne. Fotografia de Laura Vil.

P: Es una película que presenta un personaje controvertido pero que permite ver por igual a los dos bandos políticos

Macarena Sanz: Es bastante incómodo. Es un personaje que te hace reír, a veces, y otras empatizas contra todo pronóstico porque te crea también rechazo. Es el hijo de un político rico y corrupto. Le rechazas pero, de repente, empatizas con él gracias a la actuación de Santi, que incluso piensas a veces es majo. Lo peor es que simpatizas con él y, a la vez, le odias.

P: ¿Cómo preparasteis vuestros personajes?

Pepe Ocio: A mi me pareció divertidísimo. Me reí mucho e incluso hay cosas que han cambiado, no sólo en el guión sino en el propio rodaje. Lo recibí tres meses antes de rodar y me dio mucha risa. Yo le pregunté a Víctor, dónde se iba a rodar y me respondió que todo era escenario natural y es gente que pasa por la calle. Víctor no ensaya mucho, te explica un poco la escena y trabaja mucho con lo que tú tienes. Eso es muy gustoso y muy fácil.

Macarena: Cuando yo lo leí, también me reí muchísimo y también me entraron dudas de cómo se iba a rodar. Pero me apetecía muchísimo hacerlo. Tengo que decir que me daba vértigo porque al ser una persona ciega, tenía que hacerlo bien y luego también el hecho de que fuera en entornos reales con cosas que pasaban, pues tenías que estar muy alerta. Siempre con Víctor que lo hace muy fácil todo, pero tú también tenías la responsabilidad de estar muy al loro de lo que pasaba. Aprovechar muy bien las situaciones. Se tenía que grabar en ese momento, no había varias tomas. Era muy kamikaze todo pero eso ha sido lo más divertido.

Javier Carramiñana: A partir de leer el guión, comencé a ver mucho más la Sexta. Me gustó mucho, sobre todo la historia del amor que siente por ella. Ahí había algo interesante sobre lo que trabajar. La mirada es lo primero que enlaza a las personas y con ella tenía que trabajarlo desde el tacto y desde algo interior.

Macarena: Era muy gracioso ver a Santi y a Javier juntos. Las miradas de asesinato que pone Javier en plan, “le voy a matar” o “le voy a sacar los ojos” ante Santi en el personaje de Bosco, soltando barbaridades por la boca que se le ocurrían en ese momento. Entonces, ver la cara de Javier como “qué está diciendo”, me hacía no parar de reír.

Javier Carramiñana, Macarena Sanz y Pepe Ocio, Fotografía realizada por Laura Vil
Javier Carramiñana, Macarena Sanz y Pepe Ocio. Fotografía realizada por Laura Vil

P: ¿Cómo afrontasteis las primeras escenas con Santi que no es actor y que sabía desempeñar a este personaje que requiere tanta improvisación?

Pepe Ocio: Él no es actor pero ¿quién es actor?. Él realmente no es así. Él entiende muy bien el personaje pero no es así. Él está actuando y lo que hablamos todo el rato es que él es muy brillante. Improvisábamos a la par constantemente y nos iban dando indicaciones desde fuera a mitad de plano. Nunca sentí una diferencia.

P: Como productor, ¿sabías que había que aprovechar el carisma Santiago Alverú?

Enrique Lavigne: Para mi la sorpresa fue verlo. ¿De donde salió este marciano?. Me pasó lo mismo que a tí que no sabía donde empieza Bosco y donde empieza Santi. Hay varias películas en la historia del cine que están alrededor de un personaje así, pero yo creo que ésta es más honesta. Ves claramente el diseño del personaje y curiosamente siendo Bosco y Santi, dos personas distintas, hay algo en su espíritu y en su actitud que tiene una simbiosis total. Yo creo que uno de los elementos mágicos que tiene esta película es ese, pero no solamente con Santi sino con la película en sí. ¿Dónde empieza la realidad y dónde acaba la ficción?

Macarena Sanz. Fotografía de Mai Serrano
Macarena Sanz. Fotografía de Mai Serrano

P: Te interesó como productor, supongo, el hecho de no ponérselo fácil al espectador y jugar con esa dualidad de realidad y ficción

Enrique Lavigne: De alguna forma, los europeos inventaron el naturalismo. Esa forma de asomarse a la vida desde la cámara. Del neorrealismo italiano a Berlanga. Y Víctor ha seguido esa línea que no se separa del cine extranjero ni del cine que se diseña en España, para ser pretendidamente cómico. Aquí hay algo doloroso y algo melancólico, pero cuando vas a tu casa, te ríes con cosas.

P: ¿Tuvisteis que estar más concentrados a la hora de rodar en espacios naturales?

Javier Carramiñana: Sobretodo técnicamente. Cuando íbamos a los mitines y había mucho ruido por la gente alrededor. Hacer las tomas en tanto tiempo dependiendo de si llevábamos micro de corbata o pértiga. Ese reto estaba. Por otro lado, también es un apoyo y una ayuda el estar en ese entorno porque, al final, hace que te sumerjas en ese universo que se está contando.

P: Os propongo hacer un “selfie” sobre la situación del cine español

Enrique Lavigne: Cada vez es más complicado. Yo estoy produciendo una película a Carlos Vermut que estamos rodando aquí en Cádiz y me ha costado un año y medio levantar una película de un director, que también tiene una mirada única. A Víctor le ha costado 11 años. Digamos que, aparte de los grandes diseños de películas industriales que están fantásticos y muy bien que se hagan, lo demás cuesta cada vez más. No hay una línea que pueda protegerse o un espacio de protección. El público tiene que apoyar esta película porque es muy divertida y es la más divertida de las películas que van a ver este año. Te acordarás dentro de 20 años de cómo eras en el 2016. A lo mejor es una forma esperpéntica o surrealista pero éramos así.

Pepe Ocio. Fotografía de Mai Serrano
Pepe Ocio. Fotografía de Mai Serrano

P: Un actor agradece el poder hacer una película que trata por igual a ambos bandos

Pepe Ocio: Como actores y medios de contar historias, todo lo que esté hecho de manera inteligente, es muy gustoso. Cuando te encuentras ante un proyecto con la suficiente madurez e inteligencia para decir, “esto es lo que hay y cada uno tiene sus razones para ser así”, como actores es mucho más fácil que cuando te dicen “tienes que hacer el malo o el bueno”.

Enrique Lavigne: Creo que Víctor tiene la capacidad, lo ves también en “Vete de mí” que es un retrato fantástico del fracaso de volver a casa de tus padres, de hacer de forma humilde cosas importantes. A mi eso especialmente, me toca mucho.

La película refleja el seguimiento con cámara que se le hace al hijo de un político corrupto que pierde todas sus adquisiciones y que tiene la necesidad de sobrevivir ante las clases sociales de las que siempre se burla. Es una ironía constante donde vemos lo peor de todas las partes políticas y como decía el propio director, Víctor García León, en rueda de prensa “ es una alegoría subnormal de la vida política en España”. Los restantes personajes aportan ese punto de vista real donde contraponen toda la idiosincrasia de este Bosco, surgido a raíz de una propuesta cómica de Santiago Alverú. Ese actor que encontraron perfecto en un casting para protagonizar “Selfie”. Ambos también nos hablaron del trabajo realizado

Víctor García León y Santiago Alverú. Fotografia de Mai Serrano
Víctor García León y Santiago Alverú. Fotografia de Mai Serrano

P: ¿Donde está tu parte actor y tu parte personaje?

Santiago Alverú: Yo había hecho comedia antes. Pero no lo digo tanto, había hecho monólogo cómico. Hay una predisposición a la improvisación que yo creo que es lo que le gustó a Víctor para el personaje. Por lo demás, de actuar nada. Eso también es lo que más ha encajado con el personaje. Yo hacía unos videos con este personaje algo extremo y eso llego a la directora de casting de la película, a través de un profesor de mi universidad y cuando le llegó a Víctor, él estuvo de acuerdo, hicimos un par de pruebas fuera en la vida real en las que me metían con gente en bares y sitios de mala muerte. Ahí reaccionaba a lo que tenía alrededor. Vio algo en mí y confiaron en mí.

P: ¿El personaje estaba ya creado y buscasteis a un actor o le conocisteis y creasteis la película a raíz de este personaje de Santi?

Víctor García León: Hicimos un casting para buscar a este personaje y apareció que es una de estas cosas que pasan, pocas veces en la vida. Hecho y diseñado para el personaje y la verdad es que nos lo hemos pasado muy bien haciéndolo. Cuando tuvimos el guión, la idea de rodar era si encontrábamos al actor, si no lo encontrábamos, ni seguíamos. El guión era mucho más plano, cliché y tontorrón. Encontrar a alguien que lo lleve a la verdad y le dé honestidad a eso, a mí me parece que le da mucho más humor pero también la da mucha más profundidad y permite que la gente se asome a cosas de las que no suele asomarse.

Santiago Alverú: Yo lo fui construyendo, efectivamente, de lo que yo conocía y luego lo que Víctor iba delimitando. Siempre ha sido menos es más y al final ha quedado esto que es tan real.

Víctor García León. Fotografia de Mai Serrano
Víctor García León. Fotografia de Mai Serrano

P: Me sigue sorprendiendo como naturalizamos este ambiente de grabarnos constantemente

Víctor García León: Parte del origen de la apuesta es que yo enciendo la tele y veo a María Teresa Campos cepillándose los dientes. Y digo, ¿esto por qué?. No hay explicación. Es verdad que hay un nivel de exposición pública de todo el mundo tan extremo que hemos llegado a desnaturalizar las cosas. A mí me parece magnético y me interesa el fenómeno. No sé que conclusión sacar. Yo probablemente me pasa lo que le pasó a mi abuelo cuando cumplió 80 años y a mí este año me ha pasado con 40, y es que no entiendo nada.

Santiago Alverú: En la película no hay ningún momento en el que digas, esto no tiene sentido. Es como, claro que el equipo de grabación tiene que estar ahí.

P: En “Selfie”, ¿hasta qué punto podía entrar la improvisación y hasta qué punto no?

Víctor García León: En un punto altísimo. De los más que cualquier película de ficción. Cuando balbuceas y no se entiende lo que dices, cuando te equivocas, te tropiezas o cosas así pero hay conversaciones de personajes que sí que estaban escritas frase por frase. De vez en cuando en la película, hay algún momento de película convencional pero en general sí hay mucho de encontrar momentos que tengan algo.

Santiago Alverú. Fotografía de Mai Serrano
Santiago Alverú. Fotografía de Mai Serrano

P: ¿Qué características sabías que tenían que tener imprescindibles ambos bandos políticos?

Víctor García León: De lo que se acusan mutuamente los partidos es probablemente los defectos que tienen. Es verdad que hay un lado muy egoísta y muy lamentable en el PP, y muy idiota y muy buen rollista en Podemos. Es verdad que esas características están en mucha gente, no digo en los partidos. Esos partidos amparan determinadas actividades lamentables de determinada gente. Con esto no quiero hablar mal ni de unos ni de otros. Al final, si no eres sectario y lo miras con una cierta objetividad, nadie nos va a salvar de nada. Va a ser una catástrofe todo. Ni la gestión impecable del PP ni el idealismo iluminado de Podemos. Santiago estuvo aportando lo que diría su personaje y lo que no diría, a lo que podíamos sacar punta y a lo que no, clichés bobos o sacar más humor del que parece.

Santiago Alverú: Hablamos mucho y Víctor me dejó añadir mucho. El personaje lo conozco porque soy un pijo de Oviedo, pero mi diferencia grande con este tío es que no soy imbécil. O no soy ese tipo de imbécil. Hay mucha improvisación porque la película lo requería, hay mucho personaje escrito porque sino, no se puede hacer y entre esas dos cosas, se ha ido formando.

Víctor García León y Santiago Alverú. Fotografía de Mai Serrano
Víctor García León y Santiago Alverú. Fotografía de Mai Serrano

P: ¿Por qué creas el personaje de la ciega?

Víctor García León: Al final la historia era un idiota de izquierdas y un idiota de derechas que pelean por una chica ciega que ni sabe lo que quiere, ni con quién se acuesta, ni porqué ni nada. Es una especie de alegoría de España. Así que la chica, pobrecita mía, es España.

P: Nos presentas esta sonrisa amarga, pero ¿qué podemos hacer?

Víctor García León: Hay un punto en las películas optimistas que dan una salida pero yo miro para atrás en la historia de España y ¿cuál ha sido exactamente el año en que nos ha ido bien?. Si hacemos caso a nuestra historia, así como tal, vemos que no ha habido una salida en España. Es una condición eterna como de Lazarillo de Tormes, en el que a uno le va mal y le sigue yendo mal hasta que le termina yendo mal. Nuestra literatura está llena de eso y, probablemente, es nuestra condición.

La película se rodó en un año aunque han pasado 11 desde que Víctor García León nos dejara una obra maestra como “Vete de mí”. Como dice el productor, Enrique Lavigne, España no debería permitir que cineastas como Víctor se queden sin hacer películas y es un alivio que, al menos, la hayamos podido contemplar en esta 20 edición de nuestro Festival. La suerte está echada y creo que el eslogan político sería claro, en este caso, “el cine y la vida siempre se mezclan”. Y este resultado es un cóctel de imprescindible degustación.

Si queréis escuchar la entrevista con Pepe Ocio, Macarena Sanz, Javier Carramiñana y Enrique Lavigne, sólo tenéis que pinchar en este enlace:

http://www.ivoox.com/entrevista-pepe-ocio-macarena-sanz-javier-carraminana-y-audios-mp3_rf_17619520_1.html?v=1&utm_expid=113438436-34.-j5ptGSdQpiNZ-ev9csBdw.1&utm_referrer=http%3A%2F%2Fwww.ivoox.com%2FzonaPrivada_zm.html

Si queréis escuchar la entrevista con Víctor García León y Santiago Alverú, sólo tenéis que pinchar en este enlace:

http://www.ivoox.com/entrevista-victor-garcia-leon-santiago-alveru-audios-mp3_rf_17619547_1.html?v=1&utm_expid=113438436-34.-j5ptGSdQpiNZ-ev9csBdw.1&utm_referrer=http%3A%2F%2Fwww.ivoox.com%2FzonaPrivada_zm.html

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