LA NOVELA ES UNA INVITACIÓN A INVENTAR HISTORIAS, NO SÓLO A ESCRIBIRLAS A PAPEL O EN UN TECLADO.

Os presentamos una propuesta literaria que vuelve a confirmar el interés propio de esta editorial “El Transbordador” de trasladar el género fantástico y el de ciencia ficción a otros niveles. En este caso, presentarán este viernes 2 a las 20:00 en En Portada Cómics, el volumen 12 de su colección “Soyuz”. Se trata de “El calígrafo de los cielos”, una historia del pueblo ficticio de Peñalbilla que idean un concurso de relatos de ciencia ficción para atraer la atención de la NASA, y les elija como lugar candidato para construir una estación de seguimiento de satélites espaciales. Hablamos con su autor, Ernesto Fernández Weiss, quién mañana también estará en Málaga contestando y firmando a los lectores que quieran compartir sus opiniones con él.

P: El título “El calígrafo de los cielos” es más que interesante

Ernesto Fernández Weiss: Es bastante raro el título y descoloca un poco porque no da pistas sobre lo que trata la novela. Recuerdo que en la primera versión de la historia no tenía título y así se quedó hasta el final. Luego me quedé pensando que nombre le ponía y salió solo.

P: La historia yo creo que ayuda con esa distinción del mundo rural y la ciencia ficción, en que no es un género que sea particular de un sector determinado, sino que está abierto a mucho tipo de público

Ernesto Fernández Weiss: Fue una ocurrencia peregrina que me vino en un momento de aburrimiento y me resultó simpática la idea de plantear una historia futurista en el contexto más inverosímil. Es el último sitio donde a tí se te ocurriría que alguien podría encontrar inspiración para crear una historia fantástica ambientada en un futuro distante. Yo, además, me fui a ese periodo de la historia de España tan oscuro, gris, sepia y casposo con sus muchos matices. Se me ocurrió que podía ser un punto más cómico con ese contraste tan surrealista, y que podía encontrar ahí un filón de inventiva entre unos aldeanos sencillos que fueran gente de campo. Es parte del tono bromista de la historia.

P: Hay un contraste que yo creo que hace que esta historia gane mucha diversión y es ese lenguaje a la americana frente a ese otro más campechano

Ernesto Fernández Weiss: Me gustaba la idea de ofrecer una imagen amplia y diversa. Entre el grupo de personas que participan en ese concurso hay un matrimonio joven, un transportista, un cabrero, una señora viuda mayor o un guardia civil. Son personajes muy dispares con unas vivencias muy diferentes y cada historia de estos personajes tiene un tono muy distinto. Domina el tono cómico y bromista pero hay también un componente muy tragicómico.

P: Incluyes en esos procesos donde los habitantes se animan a escribir sus historias, algunos trucos para poder escribir bien

Ernesto Fernández Weiss: La novela es una invitación a inventar historias, no sólo escribirlas a papel o en un teclado. A ejercitar la imaginación que es lo que hacen los personajes, y con unos resultados sorprendentes. Aunque no confíes mucho en tus propias dotes, hay un espacio de creatividad en cada uno de nosotros que si sabemos encontrarla, puede darnos muy gratificantes sorpresas. Hay mucho de eso también en la historia.

P: Y en tu caso, ¿cómo te animaste a leer y escribir ciencia ficción?

Ernesto Fernández Weiss: Yo comencé a leer historias de ciencia ficción que eran antologías de relatos, que era lo que había por mi caso y era la época dorada de la ciencia ficción americana de los años 50. Las historias que yo leía eran las historias que se escribían por esa época y de los autores famosos de aquellos tiempos. Tenían ese tono de futurismo retro o de carácter apocalíptico. Con 13 o 14 años, siempre me resultaba interesante y estimulante esta literatura porque entendía que más allá de la historia en sí concreta, la ciencia ficción te permitía plantear situaciones con cierta verosimilitud, en las que se podía analizar el comportamiento y el desarrollo humano. Las grandes historias de ciencia ficción, ya sean en novela o en formato cinematográfico, tienen esa gracia porque no sólo narran las aventuras de unos robots muy modernos o un viajero espacial, sino que proponen reflexiones sobre la naturaleza humana. Yo siempre he visto que la ciencia ficción, como otros campos de la literatura fantástica en general son tan abiertos que ofrecen muchísimas posibilidades narrativas para plantear historias que te hagan reflexionar. Y ahí entiendo que está el encanto.

Es un pueblo de la España rural de los años 50 donde se propone la convocatoria de un concurso de novela fantástica. Y son media docena de los habitantes de Pedralbilla los que escribirán esas historias. Personas que sobrevivían como podían, unos con más fortuna que otros, y siendo la vida misma porque todo el mundo arrastramos eso y era lo que Ernesto Fernández Weiss quería transmitir en esta novela, “El calígrafo de los cielos” que, os recuerdo, que se presenta este viernes 2 a las 20:00 en En Portada Cómics. Como siempre damos las gracias a la editorial “El Transbordador” por hacernos viajar siempre de una manera muy especial por las páginas de sus publicaciones.

Si queréis escuchar la entrevista con Ernesto Fernández Weiss, sólo tenéis que pinchar en este enlace:

http://www.ivoox.com/entrevista-ernesto-fernandez-weiss-el-caligrafo-de-audios-mp3_rf_23500189_1.html

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