CASI TODAS LAS HISTORIAS DEL DISCO TIENEN QUE VER CON GENTE QUE, EN UN MOMENTO DADO, TOMAN UN CAMINO ALTERNATIVO

Un descubrimiento de los que me alegro enormemente que aparezcan en tu vida. Y encima descubro que viene de la mano de mi Javier Ruibal, que tiene tintes Juan Perristas y que, en definitiva, mi burbuja de sabiduría y emoción se han rendido a la atmósfera sonora de Jonathan Pocoví que nos presenta este discazo, «El vals de los desobedientes».

P: Comentas que has tenido muchos ángeles que invitan a escucharte con tranquilidad, en mi caso, tengo que decirte que ha sido así tanto por un amigo al que quiero mucho y mi siempre admiración a Javier Ruibal

Jonathan Pocoví: Somos muchos los hijos de Ruibal. Decía Lucía, su hija, que lo que le encantaba de su padre es que la gente que le sigue y va a sus conciertos es todo gente maravillosa. Todos podrían ser amigos de mi padre. Y creo que pasa algo así, conoces a alguien «ruibalero» y hay cierto talante detrás, y tenemos buen gusto.

P: Decía el maestro «Ruibal» que se aprende imitando y se crece desobedeciendo y hablas de ello en tu disco «El vals de los desobedientes», sobre todo en el aspecto de la industria musical

Jonathan Pocoví: La idea de la canción de «El vals de los desobedientes» me surgió después de esa frase de Ruibal. Estuve leyendo y mirando otra cosas que había escrito sobre «desobedecer es obedecerse a si mismo», y entonces de ahí salió la idea de la canción y luego sí que coincidió que casi todas las historias del disco, tenían que ver con gente que en un momento dado, tomaban un camino alternativo. Decidían ir por otro sitio. Al final me ha parecido como un buen título para recoger todas esas canciones.

P: Has hecho una investigación y estudio de los sonidos del jazz durante unos 4 años para lanzar este disco

Jonathan Pocoví: Yo soy un enamorado del jazz, lo que pasa que como guitarrista nunca lo había trabajado. He estado estudiando y analizando standarts, estudiando guitarras jazz, escalas y tal. Tocaba un poquito, no soy ningún jazzista ni lo pretendo, pero sí que me quería adentrar un poquito en ese lenguaje, y que hubiera canciones que sonaran a esos discos que a mi me gusta ponerme. Ha sido un trabajo, no sólo porque he estado investigando y que quería que hubiera un cambio del disco anterior a éste, quería que sonara distinto y además soy muy «tiquis» con las letras y las músicas. Como no tengo detrás una compañía que me esté achuchando para que saque el disco ya, ni al mundo le hace falta un disco nuevo, no es una barra de pan que hace falta para comer, yo creo que es algo que uno tiene que sacar cuando uno cree que está ofreciendo algo que vale la pena.

P: De hecho es algo que hablé con Javier Ruibal que la música actual parece que va a un ritmo acelerado, y es diferente a lo que muchas veces uno quiere plantear desde la tranquilidad

Jonathan Pocoví: A lo mejor sí que es cierto que el haber estado obligados a este tiempo de reposo obligado, este tiempo de estar en casa, yo siempre estoy liado con cualquier cosa porque en casa no nos aburrimos nadie, nos gusta tocar, leer, jugar y lo que sea, pero ese tipo de gente que han estado delante del ordenador dándole vueltas a cosas, a lo mejor si que estaba como más predispuesta a entrar a buscar en lugares donde no solía hacerlo. Puede ser que tengo algo que ver con eso.

P: En este álbum apelas a una desobediencia intelectual y civilizada

Jonathan Pocoví:  Yo soy de Valencia y aquí decimos «con conocimiento». Hay que desobedecer, pero con conocimiento. Es una desobediencia no por la desobediencia en si, si no porque uno tiene que ser fiel a si mismo. Y reitero la frase, «desobedecer es obedecerse a si mismo». Es un poco hacer el trabajo primero de descubrir quién eres tú y qué es lo que tú quieres, y luego hacerte caso a ti, que yo creo que es el único camino para conseguir vivir la vida de un modo pleno y feliz.

Videoclip «El progreso» – Jonathan Pocoví

P: En ese repaso que hago con vuestros trabajos musicales, me ha tocado mucho la «patata» la canción «El progreso», además de por ver en ese videoclip las animaciones de tu hija Julia.

Jonathan Pocoví: Es una canción que escribí después de leer un artículo sobre la deforestación en el Amazonas. Y de hecho la canción se iba a llamar «Orden y progreso», que es lo que pone en la bandera de Brasil, pero al final se quedó sólo en «El progreso». Y lo tuve que entrecomillar porque hubo algún amigo que me dijo «que parecía una canción antiprogresista», y yo respondiéndole que no tenía nada que ver. Hay que progresar pero adecuadamente, como cuando éramos pequeñitos y nos ponían «progresa adecuadamente». Porque se puede progresar y se puede avanzar hacia atrás, entonces la canción habla un poco de eso, de claro que tenemos que progresar pero sin cargarnos las cosas que tenemos que valen la pena.

P: Para los que no vamos a pisar un gimnasio en la vida, no se olviden de escuchar «El gimnasio» y otra delicia es «El negocio de la música» por la descripción que haces de como está el sector

Jonathan Pocoví: No sólo es cómo está ahora mismo, si no que son problemas que venimos arrastrando desde el principio del negocio de la música, desde que la música se convirtió en un negocio. Es un poco una forma de rendirse, de las cosas un poco más agrias que puede tener el mundo de la música. La gente cuando hacemos canciones y que nos dedicamos a esto, cuando tú empiezas a cantar, en lo último en que piensas es en eso. Tú lo que quieres es hacer canciones y que la gente te oiga, cantar con la gente y compartir. Y luego viene todo lo otro, entonces claro cuando te encuentras con todo lo otro, dices «ostras», ¿esto que es?».

P: Van a poder acordarse de todas las preposiciones con la canción de «Preposiciones indecentes» o canciones que hablan del amor y la pérdida como «Ola», y esto se logró gracias a una campaña que hiciste en Verkami.

Jonathan Pocoví: Lo hice así con el disco anterior también, y la verdad es que la experiencia fue buenísima. Esta vez ha sido igual. Cuando uno empieza, tiene un poquito de miedo porque tienes que plantearte una meta, que siempre te planteas un poco con el dinero justo para poder llegar, pero claro siempre tienes el miedo ese de no llegar y tener ese bajón. Al final ha ido todo fenomenal, y la gente se ha portado genial y ha estado apoyándome. Yo lo agradezco muchísimo.

P: Te recomienda Javier Ruibal, Zenet o el propio Buenafuente, pero un regalazo que tienes es una reseña de Alexis Díaz Pimienta

Jonathan Pocoví: El maestro Pimienta que, además, tenemos amistad. Fue bastante gracioso como surgió, porque estábamos hablando que él que se quejaba de lo difícil que era que a uno le hicieran la reseña en un libro. Y yo le dije, pues con la música pasa lo mismo porque yo andaba detrás de críticos enviándoles cosas, a ver si escuchaban el disco o les apetecía escribir algo, y él me dijo: «yo te hago una reseña». Me hizo una reseña maravillosa porque encima no es una reseña musical, es una reseña casi filológica de un disco. Con lo cual es original, es divertida y además muy profunda como todo lo que hace él.

P: A ver si vamos mejorando y te podemos escuchar cerquita pronto

Jonathan Pocoví: A ver si ya por lo menos se suaviza esto un poquito, y podemos empezar a movernos en condiciones.

PocoviMuchos ángeles recomiendan escucharle con tranquilidad, y yo les aseguro que descubrir las letras de «El vals de los desobedientes» es un gran acierto. Jonathan Pocoví es una especie de cantautor con un poco más de marcha que promueve la desobediencia intelectual y civilizada, y que nos adentra en ese mundo de los sonidos del jazz y tantas buenas influencias que marcará el ritmo de vuestra vida, de la mía ya lo está haciendo.

Si queréis comprar el disco de Jonathan Pocoví, lo podéis hacer pinchando AQUÍ.

Y si queréis escuchar la entrevista con Jonathan Pocoví, sólo tenéis que pinchar en este enlace:

https://www.ivoox.com/entrevista-jonathan-pocovi-el-vals-los-audios-mp3_rf_67056657_1.html

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