EN ESTE MUNDO SOBRAN PALABRAS Y FALTAN EMOCIONES

18237884_1285518051566584_2263810598640101962_oLa palabra reinvención es una de las mejores opciones que uno puede determinar para mejorar en el terreno personal y también en el profesional. Juan Antonio Hidalgo es un excelente intérprete y comunicador que decidió emprender estudios de dirección escénica y, que el próximo sábado 20 de mayo a las 20:00 en el Teatro Cervantes, estrenará su debut en esta tesitura con la adaptación de la obra de Roger Waters, “El Muro”. Una apuesta minimalista pero de gran riesgo que potencia los valores de esta gran propuesta que siguen siendo vigentes en la actualidad. Así nos lo cuenta.

P: Es un proyecto muy personal

Juan Antonio Hidalgo: “El Muro” es un proyecto muy personal. Yo creo que cuando empecé los estudios de dirección escénica para reinventarme como persona a los 40, que se puede hacer perfectamente porque los trenes no se van, van a otros destinos y a otras estaciones pero siempre hay trenes que coger, y siempre he tenido la idea del teatro como catarsis, el teatro tiene que tocar y salir renovado como cuando lees un libro tanto al público como a los actores. La cultura debe hacer eso, debe remover y para hacer eso, lo más fácil es contar lo que te duele, lo que sientes, lo que piensas y mostrarte tú en el escenario. Nos parecemos más de lo que quisiéramos y seguramente alguien se va a identificar. Si vas de pose, es complicado. Prefiero ese teatro donde el director está de alguna manera, no sale a escena pero su esencia está ahí y lo quiere contar, está ahí. Utilizando, evidentemente, a personas que ya lo han contado antes que tú y que, de alguna manera, te tocaron a tí, como es en este caso “El Muro” de Pink Floyd. Para mí, una de las obras más importantes en mi vida musicalmente a nivel personal.

P: ¿Qué significó para tí?

Juan Antonio Hidalgo: Cuando yo tenía 18 o 20 años, que es ahora la edad de los actores con los que he trabajado y por eso “El Muro”, en cierta manera, cierra un ciclo de mi vida. Yo quería dedicarme al teatro y quería ser actor, luego la vida me llevó por otros caminos y “El Muro” era mi película de cabecera porque yo siempre he sido muy anacoreta. He vivido muy encerrado en mí mismo, en mi cabeza o en mi cuarto. Entonces “El Muro”, de alguna manera, me salvaba. Al final, el mensaje que transmite es que somos responsables de esa distancia y esa barrera que establecemos con el otro y que esas barreras hay que romperlas, porque necesitamos del otro para ser nosotros mismos. A mí me ayudó esa película mucho, casi como terapia. Al terminar mis estudios, el niño que quiso ser actor y que, a sus cuarenta y tantos, termina su carrera de dirección, me pareció muy bonito cerrar con esa idea. Y más hoy en día en el que en la era de las comunicaciones, estamos más incomunicados que nunca. Podemos hablar con quién sea y dónde sea, pero yo creo que, cada vez, hay menos que decir o cada vez nos decimos menos y eso me parece muy triste. Yo creo que está más actual que nunca “El Muro”.

P: El ciclo es maravilloso, ayudas con tu veteranía a los actores que están con la edad en la que descubriste esta obra y ellos te impulsan a esta novedad en la dirección. Es el momento idóneo.

Juan Antonio Hidalgo: En cierta manera, ellos como tienen esa edad que yo tenía cuando era mi película de cabecera, se han sentido muy identificados con el tema. Cuando les conté la idea y cómo quería plasmarlo, se identificaron porque el tema es de rabiosa actualidad. La incomunicación humana es de los problemas eternos del ser humano y de nuestro mundo. En cualquier época, si sabes limpiar y sabes ir a la esencia de lo que se está contando, cualquiera se puede sentir identificado con ellos. Ellos se sintieron inmediatamente identificados con el proyecto. No me puedo sentir más orgulloso de ellos porque lo han dado todo, cada cual ha dado el 100% de lo que podía dar en ese momento y hay una mezcla en el elenco de chavales que acaban de entrar en la Escuela de Arte Dramático hasta cuarto de textual, de musical y de todas las ramas. Todos han aportado todo lo que podían y más, a la hora de trabajar.

P: Habrá banda y 25 actores en escena. Sin desvelar mucho, ¿cómo lo has querido plantear?

Juan Antonio Hidalgo: Tenía muy claro que el pilar fundamental de este proyecto era la música. Tenía que sonar bien. Es Pink Floyd, yo soy muy friki y entiendo perfectamente que hay cosas que son sagradas. No se puede bromear con según qué cosas. Yo tenía claro que tenía que sonar bien, por eso tenía claro que sin Nacho Doña yo esto no lo hacía. Afortunadamente, cuando Nacho dijo que sí y ha reunido a seis músicos de una calidad impresionante hemos logrado que suene de maravilla. A mí desde el minuto 1 que sonó el primer acorde en las representaciones en la ESAD, a mí ya se me caían las lágrimas. Entonces para mí, la propuesta es doble. Respetando toda esa música en formato concierto lo único que se ha cambiado, y yo creo que para bien, es que algunas de las canciones las cantan chicas. Aquí no hay nada nuevo, yo creo que en el teatro se vive de las influencias. Aquel concierto que dio Roger Waters en Berlín, en el que no sólo salía él, sino otros cantantes invitados como Cindy Lauper y escuché esas canciones en voces de chicas sonaban potentísimas. No pierde el mensaje, en absoluto, ni afecta a la dramaturgia. Entonces tenemos a un cantante principal pero luego hay chicas que cantan determinadas canciones que apoyan en determinados trozos. La propuesta es doble: formato concierto y simultáneamente hay una propuesta plástica donde vamos recreando las ideas y sensaciones en base a ese mensaje. Yo soy partidario de que al público hay que dejarle que trabaje y que imagine. En el teatro, uno no puede darlo todo mascadito, no puedes contar la historia y dar todos los detalles, tienes que dejar que sea el público el que sienta, darle el derecho a sentir lo que le está llegando y entender lo que le está llegando. Prácticamente, es una propuesta muy sobria. Creo en el trabajo de actores y que todo el elemento que se suba al escenario de atrezzo o escenografía, sólo debe estar para apoyar ese trabajo y sino se necesita, menos es más. Es muy sobrio pero muy intenso emocionalmente.

18238652_1285518948233161_6018417212498662445_oP: Cuando estos días se ha podido ver en la ESAD, creo que el gran valor que recogió el público es que esta obra está cargada de emoción

Juan Antonio Hidalgo: Yo tengo la costumbre después de la función de no preguntar qué les ha parecido porque se necesita reposar lo que uno ha visto y, a lo mejor, recién salido del espectáculo no te puedo dar una visión. Mi cuerpo lo está digiriendo y mi mente también. Yo, sobre todo, miro la cara que es el espejo del alma. Ver esas caras de emoción en las personas cuando las saludaba o cómo te dan un abrazo, sabes que de alguna manera les ha tocado que es lo importante. Por encima de que se entienda una historia o no. Si un espectáculo te ha tocado, ya luego lo revisionaremos y veremos porqué me ha tocado, entenderemos la historia o no la entenderemos pero yo soy muy de momentos y de que el pequeño detalle te toca y no sabes porqué. El espectáculo está en inglés y fue una apuesta, porque no es cuestión de palabras, la música ya es un vehículo emocional. En este mundo ya sobran palabras, faltan emociones. Tampoco hay que decir tanto, hay más que sentir. Yo creo que es mucho más importante. Y eso con “El Muro”, lo hemos conseguido.

P: No nos encontraremos un tributo a Pink Floyd, entonces

Juan Antonio Hidalgo: Había otras dos opciones que eran traducir las canciones al castellano que hubiera sido un sacrilegio al que yo no estaba dispuesto o subtitular y, tal y como está concebida la propuesta plástica, los títulos iban a estar distrayendo constantemente. Si yo lo he hecho bien, el público lo entenderá. Si el público no lo entiende, me he equivocado yo y asumo la responsabilidad. Pero creo que con la propuesta plástica se entiende y doy la oportunidad al espectador, de que él cree su propia historia y de que él entienda la propia historia que quiere leer en “El Muro”, porque no todas las historias se leen iguales.

P: ¿Cómo fue verlo desde el patio de butacas?

Juan Antonio Hidalgo: Ahora mismo estoy intentando poner los pies en el suelo que es muy importante, pero bueno uno también tiene que disfrutar de algo que ha salido bien y que parece que ha llegado. Lo único que pasa es que soy muy autocrítico y, de vez en cuando, tenemos que disfrutar. Yo me estoy dejando un par de días para disfrutar pero luego hay que volver a la realidad, hay que analizar y limpiar cosas para que en el Teatro Cervantes esté todo perfecto. Funcionó muy bien en la ESAD, la propuesta estaba y yo creo que va a funcionar también. Ahora estoy en esa fase de bajarme de la nube que, de nuevo, hay que levantar “El Muro” y, en esta profesión, se vive al día. Aunque estoy estudiando dirección aproveché para meterme en talleres y abarcar todo, porque no creo que haya líneas, no hay muros de división entre textual, musical o dirección. Estamos todos en el mismo barco y estamos construyendo lo mismo. Sí que es cierto que antes de empezar con mis prácticas y con este proyecto de fin de carrera, yo me había subido más en el escenario como actor que como director y me resultaba raro. Lo primero que tienes que aprender es a apartarte. Déjalos a ellos que hagan su trabajo, tienes que reconvertir y tener otra mirada. Pero es una mirada preciosa cuando ves que la gente, un equipo tan grande de 25 personas, se te entrega de esa manera, te das cuenta que este trabajo es muy generoso, es generosidad pura y cuando la ves en gente tan volcada en un proyecto tuyo que, a fin de cuentas, es tuyo y te están dando tantas horas y, en la ESAD además que es un regalo porque las sacan de donde no las tienen, es gratificante. Muy gratificante. Luego cuando ves el resultado, lo que si te das cuenta es que ya no es tuyo, les pertenece a los actores y “El Muro” es suyo ya. Yo ya no tengo nada más que hacer, más que estorbar. Un director cuando se estrena, ya estorba.

18238077_1285525104899212_2571445606568109058_o“No todo el mundo saca las mismas sensaciones de un libro, ¿por qué hay que sacarlas de una obra de teatro?”. Esa es la máxima ambición y buena reflexión de todo el equipo teatral de “El Muro”. Será interesante comprobar cómo uno de los mejores vehículos para experimentar y transmitir sensaciones como es el teatro, habla de la propia incomunicación de ese momento y del actual como nos narraba Juan Antonio Hidalgo. Una oportunidad de revivir esas canciones y descubrir a estos futuros profesionales malagueños que derribarán todos los muros de dificultades en esta carrera complicada de la cultura, pero al menos éste lo han logrado levantar con mucho ahínco. “Los muros interiores son los más difíciles de romper y son los primeros que hay que derribar, más incluso que los físicos”, cómo me remata el propio director.

Se lo recuerdo, “El Muro” se representa el próximo sábado 20 a las 20:00 en el Teatro Cervantes.

 

Si queréis escuchar la entrevista con Juan Antonio Hidalgo, sólo tenéis que pinchar en este enlace:

http://www.ivoox.com/entrevista-juan-antonio-hidalgo-el-muro-audios-mp3_rf_18643903_1.html

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