MÚSICA PARA FEOS QUE EMOCIONA

No tengan miedo por el título. Es una canción de Leonard Cohen y es una metáfora acerca de cómo la música puede alegrar la fealdad de nuestra vida. No se asusten por todo lo que van a desconocer antes de abrir las páginas de “Música para feos”, es un paso imprescindible para que tengan la mayor satisfacción posible al oír toda la banda sonora que tiene que ofrecerle esta historia. No se asusten por sentir, porque precisamente a eso se ha atrevido a dirigirse, en esta ocasión, Lorenzo Silva. A nuestras emociones, a todas ellas, las que mostramos sin pudor y las que escondemos por temor. Para nada, tengan miedo esta “Música para feos”, está escrita para vuestro disfrute literario. Y enseguida, el mio personal que os transcribo, entrevistar a este autor al que, por un lado, me da miedo lo que me conoce sin conocerme y, por otro, el inmenso placer cada vez que el destino nos vuelve a juntar para una charla de café.

 

Lorenzo Silva
Lorenzo Silva. Fotografía de Ana Belén Robles.

 

P: El año pasado me adelantaste que ibas a escribir esta novela de amor, ¿en qué momento del proceso estabas en ese momento?

Lorenzo Silva: Yo empecé a escribir la novela en junio en Afganistán. Los comienzos de una novela siempre me los tomo con mucha calma, sobre todo cuando, como es el caso, hay una voz que tengo que darle forma. Y una voz que es bastante distinta de la mía. En ese momento, yo creo que estaría en los primeros compases de la historia, los primeros capítulos, dándole forma todavía a la voz de ella.

P: Uno de los aspectos que más me han gustado del libro es la estructura

Lorenzo Silva: Está muy pensada porque hay dos estructuras. Está la estructura del relato propiamente dicha y está la estructura de la banda sonora. La banda sonora también es un relato paralelo y el orden de las canciones no es ni mucho menos casual. El que lo lea, le recomiendo que mire la lista y verá que la primera canción y la segunda son de los mismos que la penúltima y la última. La estructura es, incluso, circular. Eso no pasa por casualidad. Son dos personas que tienen algo en común que son personas malogradas prematuramente.

P: Para ti hubiera sido más fácil ponerlo en la voz de él, pero lo cuentas desde el punto de vista de ella

Lorenzo Silva: Hubiera sido menos interesante en este caso hacerlo desde el punto de vista de él. Para mí, ella es muy importante porque es mis ojos y mi todo en esta historia. En el fondo, el libro es lo que a ella le deja la historia de amor que vive. Yo quería que ella fuera creíble, quería que ella fuera ella. Es decir, quería desaparecer yo. Parece mentira, pero eso es un esfuerzo. Afortunadamente, yo tengo muy buenas lectoras de guardia, tengo un par de lectoras muy buenas y una de ellas, cuando ya estaba en la última versión, me dice “fíjate que en la segunda parte hay un momento que noto algo raro”. Fui al capítulo ese en cuestión y, efectivamente, había dos párrafos donde en los renglones asomaba yo. Eso es lo más difícil de trabajar con una voz distinta de la tuya. Yo quería que fuera una persona, aparte con el interés mínimo para contar su historia, representativa. A mí me gustan que las historias sean representativas de un tiempo y de un lugar. Y, en este caso, es de mi tiempo y de mi lugar. Es decir, un país devaluado en todos los sentidos y, además, en el que mucha gente con talento, con capacidad y con voluntad de hacer cosas, no las puede hacer porque alguien ha echado abajo la tienda de una manera completamente irresponsable. A ella su trabajo y que ese programa tenga audiencia es degradante pero es lo que pasa y es un poco lo que hay detrás de este personaje y la frustración que ella vive que es lo que pasa cuando nuestros mayores han sido unos irresponsables. Esa es la situación de España y cuando digo esto, me imputo yo porque ya voy teniendo una edad, así que seguramente hemos sido todos unos irresponsables.

 

Lorenzo Silva
Lorenzo Silva durante nuestra entrevista. Fotografía de Ana Belén Robles.

 

P: Y en contraposición, está el protagonista que encuentra en ella una salvación a la vida amorosa desastrosa que ha tenido y haciendo referencia a Mad Men, como haces en el libro, es un personaje que puede ser de los más intrigantes del mundo, a lo Don Draper

Lorenzo Silva: Él encuentra en ella algo muy raro. Las cosas no le han salido nada bien, sobre todo en sus relaciones amorosas y entonces él tiene una sensación de que no debe embarcarse en estas cosas. Y ella no sólo le seduce sino que le hace ver que es una chica fuerte. Él le plantea un trato que es casi un trato inaceptable y ella va y lo acepta, que es que no le dice a qué se dedica porque considera que es mejor no decírselo. Ella lo acepta porque percibe algo en él y porque sabe que en el momento que se lo tenga que decir, se lo dirá. Y es verdad, en el momento en el que lo necesita saber, se lo dice. Él no la engaña. Yo lo que he intentado es contar una historia de amor en la que los dos son honrados, en la que nadie engatusa a nadie. Esto parece que no, pero en la mayoría de las historias de amor, hay una cierta dosis, sobre todo en el cortejo y en la seducción, de embaucamiento y de embeleso en el peor sentido. Aquí no. Ella muestra las cartas boca arriba y él no muestra todas las cartas pero las que muestra son verdad y, cuando llega el momento desvela todo lo que él cree que tiene que desvelar. Y nadie pretende ser lo que no es

P: Me ha gustado que hayas confeccionado esta relación tan sincera

Lorenzo Silva: No hay una sola mentira. Es algo que yo revisé que aquí ninguno podía mentirle al otro en ningún momento. Ni siquiera una mentira piadosa. Lo que hay es lo que en cada momento creen que pueden desvelar de si mismo al otro

P: Y me ha gustado que se refleje ese temor por parte de él de la diferencia de edad entre ambos

Lorenzo Silva: Hay algún momento de la relación que él tiene inseguridad personal y lo hace ver. Hace ver sus zozobras, no las esconde ni mucho menos. Hay un momento que es una canción que a mi me gusta mucho, y quizá tiene que ver con esto, que es una canción de Pink Floyd que se llama “The Final Cut” donde el estribillo dice “¿y si yo ahora te enseño todo lo que soy? ¿desvelo todo? ¿te quedarás conmigo o te irás? ¿Lo aceptarás?. Si te enseño mi lado oscuro, ¿qué harás? ¿Me llevarás a casa o me harás hacer las maletas?”

 

Música para Feos
Fotografía de Ana Belén Robles.

 

P:  El papel de la música has querido que sea fundamental

Lorenzo Silva: La música si lo he hecho bien no es un postizo ni un accesorio. Está entrelazada en la novela. Las canciones y las letras de las canciones están entretejidas con el texto de la historia. Incluso, forman parte de la estructura de la novela. Algunas de las canciones y alguno de los momentos de esas canciones, no son adornos de la pared, son vigas del edificio. Yo he intentado hacer esa especie de fusión de lo que es la literatura y lo que es la música para que cumplan y sean un relato paralelo. Hay un diálogo permanente entre la novela y las canciones. Por poner un ejemplo, hay dos canciones la de Rufus Wainwright, “Chelsea Hotel” y “Si tú piensas en mí” de Vicky Gastelo, que las dos hablan de un encuentro en un hotel y es que, quizá, el momento central de esta historia es también un hotel. Un hotel que es una casa de nadie y, sin embargo, se acaba convirtiendo en la casa de tu vida. Esa casa que realmente no habita nadie, sin embargo, es la que alberga uno de los recuerdos centrales de tu vida. Es la que alberga el recuerdo central que da lugar a “Chelsea Hotel”, es la que alberga el corazón de la historia de amor que cuenta Vicky Gastelo en esa canción y es la que alberga, en cierto modo, el corazón de esta historia. Es donde estas personas que no confian en sí mismas y que casi no confían ya en los demás, deciden volver a confiar.

P: A Lorenzo Silva le podemos identificar en Pink Floyd o Radiohead, pero jamás en Carla Bruni o Amy Winehouse

Lorenzo Silva: La música tiene muchas fuentes. Aparte yo a mis personajes les ayudo lo que puedo. Yo estoy a su servicio. Yo soy casi de la edad de él con lo que, más o menos, sé la música que escucharía de joven. De la música que yo escuchaba de joven, he escogido cosas que le pueden servir a él y que también le pudieran servir a ella. Esas canciones las he probado con mi hija de 16 años que es mucho más joven que la protagonista. Se las ponía y le preguntaba qué le parecía y si a ella le llegaba, la canción me servía. No sólo le tenía que gustar a él sino que también ella la tenía que hacer suya porque son canciones compuestas antes de que ella naciera. En el caso de ella ahí, quizás, me he salido más de mi propia música, por ejemplo, Carla Bruni no me parece mal pero no es esa la versión que yo prefiero de “Le ciel dans une chambre”, yo elegiría la versión de Battiato, pero entiendo que, quizá, la versión que oye ella es la de Carla Bruni, que no es una mala versión. Otras canciones me las ha sugerido mi hija y he escogido algunas para ella. Amy Winehouse es parte de mi música sin discusión.

 

Lorenzo Silva
Lorenzo Silva. Fotografía de Ana Belén Robles

 

P: Es decir, que tu hija ha sido una prueba musical para el libro

Lorenzo Silva: Por ejemplo, mi hija la primera vez que escuchó “Chelsea Hotel” por Rufus Wainwright dijo “¿Ese quién es?”. Lo siguiente fue cargársela en el teléfono. Comprándola con una tarjeta de ITunes, por supuesto. Se compra la propiedad intelectual, no se roba. La educación empieza ante todo por ahí. La canción de Electric Light Orquestra, “Sweet Talkin´Woman” está en homenaje a mi hija. A mi me gustan muchas canciones de ellos y esa quizá no es la que más, pero a mi hija le encanta.

P: Es el libro donde has involucrado más a tu entorno

Lorenzo Silva: Si. A mi mujer también que fue quién me descubrió a Vicky Gastelo. Sobre todo con las mujeres de mi familia a las que puedo utilizar como cobayas porque se dejan y hemos hablado mucho a lo largo de este libro. Para mí, lo principal es que el personaje de ella se tuviera en pie como un personaje femenino y no como una marioneta femenina accionada por un ventrílocuo masculino.

P: ¿Fue una de las motivaciones por las que escribiste este libro?

Lorenzo Silva: Es mi sexta novela donde la narradora es una mujer. No es la primera vez que lo hago, ni mucho menos. Narradora es la de mi trilogía juvenil, narradora es “El blog del inquisidor” y narradora es la que cuenta una novelita corta que escribí con 19 años y que no se ha publicado nunca y que es el monólogo interior de una mujer mayor. En este momento para hablar del momento actual, incluso para hablar del trasfondo que hay del que no podemos decir muchas cosas que es el mundo de él y que siempre ha habido un relato centrado en clave masculina, a mi me interesaba que fuera una mujer la que mirara eso, que todo eso se viera a través de los ojos de una mujer. También porque la mujer está siempre, en cierto modo, parando buena parte de los golpes y en este momento se ha comido buena parte de los golpes, no sólo el golpe familiar que siempre está ahí la mujer sino, por ejemplo, la degradación de las condiciones laborales de la que ella es una víctima y que golpea a todo el mundo por igual pero siempre sabemos que las mujeres le dan una vueltecita de tuerca.

 

Lorenzo Silva
Lorenzo Silva. Fotografía de Ana Belén Robles

 

P: Nunca había visto en tu literatura tanta sorpresa que aparece en “Música para feos”

Lorenzo Silva: Es un libro muy peculiar porque es muy personal. Es un libro que hay otra parte de mi trabajo que está un poco más expuesta y que, incluso, trabajo con expectativas. Desde el 20 de junio del año pasado, llevo respondiendo a la pregunta de ¿cuando saldrá la próxima novela de Bevilacqua?. Que no creo que salga hasta el año que viene, dicho sea de paso. Ahí me siento vigilado, para bien, ojalá a todos los escritores les vigilaran así. Pero esto no. Esto es una cosa que hago yo solo, que se la había contado a mi mujer y a mi editor y que es un espacio de libertad en el que dices, voy a hacer cosas que no haya hecho. Es un libro intentando hacer cosas que no he hecho. Intentando trasladar al lector sensaciones que quizá no ha tenido en otros libros míos.

P: Acláranos el título para quién le resulte raro

Lorenzo Silva: Es una metáfora. Yo no soy de describir mucho físicamente a los personajes porque me parece que no tiene mucho interés, pero tampoco digo que sean dos personajes más feos que picio. Son dos personajes normales. No son Brad Pitt ni Mónica Belluci. La fealdad más bien es la que ambos han encontrado en sus vidas, la fealdad con la que se han tropezado y con la que han tenido que convivir, además es una fealdad que no es culpa suya y, sin embargo, la tienen ahí.

P: En el relato podemos descubrir en contexto con la historia, menciones a series actuales como “House of Cards” o “Mad Men”

Lorenzo Silva: Pero en la medida que le servían a ella.  A mí me parece creíble que a ella le guste “Mad Men”, de hecho a ella seguramente le guste más que a mí. A mí “Mad Men” me parece una serie interesante pero no es una serie en la que yo haya entrado como en otras. Y en el caso de Frank Underwood de “House of Cards”, también le interesaría. Sobre todo el pasaje ese que cita en la novela. A ella le gustaría la sinceridad descarnada y la franqueza brutal que tiene Frank Underwood cuando mira a cámara. Esos momentos en la serie para mí son lo mejor.

 

Lorenzo Silva
Lorenzo Silva firmando nuestro ejemplar. Fotografía de Ana Belén Robles

 

P: Personalmente, ¿qué es lo que mejor te llevas de haber escrito “Música para feos”?

Lorenzo Silva: Hay una cosa que yo recuerdo cuando estaba en unas jornadas literarias con un montón de escritores y todo el mundo andaba debatiendo de la importancia de la literatura, a mí se me ocurrió decir, en ese debate que yo consideraba informal pero que la gente se lo estaba tomando muy en serio, que si pienso como lector lo que realmente me importa de lo que he leído son las emociones que me ha generado la lectura. Con esta novela me está pasando que hay gente que me escribe conmovida y yo prefiero que la gente me escriba conmovida a que me digan, “qué bien escribes” o “qué vocabulario más extenso tienes” o “qué ocurrente eres”, prefiero que me digan “esta historia me ha dejado conmovido”. Yo quiero que la gente sienta que un libro tiene un trozo de vida y que ese trozo de vida lo puede compartir, para mí es lo importante. El apabullamiento intelectual que puede pretender otra gente no creo que forme parte de la literatura, eso forma parte más del ensayo o de la especulación filosófica. Que es legítimo y yo lo aprecio también pero cuando estoy leyendo un libro de filosofía. Cuando leo literatura, prefiero tener la sensación que me están poniendo en las manos un trozo de vida que yo puedo compartir y que va más allá de mi vida

P: Si que creo por los detalles en los que cuidas a tus personajes y lo que dicen, que has tenido que releerlo mucho

Lorenzo Silva: He releído y he reescrito mucho. Siempre lo hago, pero aquí esencialmente hay cuatro personajes que hablan y para mí todo lo que dicen es fundamental. Incluso, el que aparece menos que aparece en un capítulo de cinco páginas. He reescrito muchas veces eso. Las conversaciones que hay en el libro son conversaciones de gente que está hablando con el corazón en las manos y yo quería que eso se percibiera.

P: Te deseo que este libro te de mucha música

Lorenzo Silva: Me está dando muchas alegrías ya. También te digo que este tipo de libros no los entiende todo el mundo, sobre todo la gente que está habituada a leerte en cierto registro. Pero es que esto también soy yo, te guste o no, quédate con la parte que te guste.

P: Hay una segunda parte de la que no quiero desvelar nada, que sí que puede formar parte de ese registro más conocido

Lorenzo Silva: Incluso esa parte está presentada de una manera que hay gente que le ha incomodado. Pero yo lo que quiero es que estén incómodos porque es una realidad incómoda. Yo soy novelista, lo que hago es que el personaje se exprese y, partir de ahí, tu juzgas. Si me preguntas en una entrevista o en una presentación, sobre lo que hacen y demás, te daré mi opinión, pero eso no es la novela. En la novela, yo dejo que los personajes se expresen y para poder contar esa parte, yo me he tomado la molestia de hablar con gente que se dedica a eso y no suena mi voz ni mi interpretación, suena lo que a mí me han dicho esas personas hablando de su trabajo fundamentalmente. Y he añadido poco y lo que he hecho más, es darle forma. Pero lo que dicen ellos, tanto él como el amigo, es lo mismo que a mí me han dicho personas que tienen esas experiencias.

 

Música para Feos
Presentación de “Música para feos” en el Fórum de la Fnac. Fotografía de Ana Belén Robles.

 

Es una novela esperanzadora porque, a pesar de que sus protagonistas no esperan nada de la vida ni del amor, la vida les hace ese regalo de conocerse y lo aprovechan. Cinco años terminó Lorenzo Silva en concluir esta historia que despierta tanto en el lector que se arriesga a escuchar esta “Música para feos”. Hay que viajar por cada palabra y por cada tema musical, para saber la razón de tanto trabajo. Es un libro maravilloso que despierta las mejores emociones que podemos encontrar en nuestra alma y es un gustazo ir descubriendo todos los secretos que contiene, luego hay que saber tener el coraje de soportar verdades vitales, pero esa experiencia única tienen que vivirla.

Yo propongo y empiezo un reto de hacer también una lista musical como tenemos en este libro que exprese lo que hemos sentido al terminarlo y mi propuesta es ésta:

 

 

Y si queréis escuchar la entrevista con Lorenzo Silva, lo podéis hacer pinchando en este enlace:

 http://www.ivoox.com/entrevista-lorenzo-silva-musica-para-feos-audios-mp3_rf_4530333_1.html

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