LA GENTE ES CAPAZ DE HACER COSAS QUE NO TIENEN SENTIDO, PARA ENCONTRAR UN SENTIDO A ESO INTENTO TOMÁRMELO CON HUMOR

Miguel2Nunca sabes donde te puede deparar un viaje literario. De la risa al llanto, de la emoción al suspense y mil variantes que cuando se conjugan en buenas palabras y una interesante historia es por lo que pasar las páginas de un libro merece la pena. Miguel Ángel Luque no es un autor a la vieja usanza, nuestra entrevista la empieza hablando él para luego preguntar yo, y esta locura la refleja en su libro «Tiempo a la deriva», donde además de divertirse sacamos reflexiones por las que merece la pena perderse entre sus hojas.

P: ¿Qué has pretendido con este libro?

Miguel Ángel Luque: Que el lector se divierta. Me acuerdo muchas veces que he leído un libro y lo he cogido esforzándome, siguiendo un poquito más, pero ha llegado un momento en el que digo, «no puedo con el libro, este libro lo tengo que dejar». A lo mejor en otro momento, sí lo cojo y si lo puedo leer, pero a veces dices, «me apetece leer algo más divertido, sin tener que releerlo para entenderlo del todo».

P: Te lo has tenido que pasar bomba escribiendo este libro.

Miguel Ángel Luque: Me lo he pasado bastante bien, pero también es porque venía de una etapa de mucho trabajo y de haber estado, incluso, acabé enfermo de tanto trabajar, temas de espalda y tal. Estaba físicamente que tenía ganas de desconectar, de hacer algo y yo tenía algo escrito, como el primer capítulo del libro y más que el principio de un libro era como un relato de algo así pasajero, y si te fijas después el segundo capítulo es muy diferente al primero, no tiene nada que ver pero al final acaban uniéndose, que el que lo lea lo entenderá. Pero sí hay gente que al principio lo ha empezado a leer y creen que son relatos cortos, y no son capítulos cortos y hay que leer el libro entero. Y no es fácil, porque yo tenía muchas veces que ir retomando diciendo, «voy a ver este capítulo porque claro aquí retomo lo que dije diez capítulos antes». Ha sido como en plan, a veces, cangrejo pero divertido.

P: Dices: La misión encomendada está muy clara: surcar el Sistema Solar y la Vía Lactea con la nave cargada de videos musicales y mensajes cifrados de todos los países de la Tierra; descubrir los confines del universo; averiguar si hay algo más allá e intentar encontrar vida inteligente; tomar contacto con los posibles Gobiernos, emperadores, instituciones, alcaldes, delegados de zona, porteros de discoteca, empaquetadores de correos, asociaciones de vecinos y peñas recreativas, y transmitirles los buenos deseos de los Gobiernos, países, presidentes, instituciones, banqueros, corredores de bolsa y delegados de clase, aparte de sindicatos y aseguradoras, y, si fuera posible, aun teniendo que usar la fuerza, inducir a algún ser extraterrestre o similar a acompañarnos.

Miguel Ángel Luque: En el libro hay mucha referencia a directores de cine que me gustan como Billy Wilder, Berlanga o Azcona porque yo he bebido eso, entonces no te digo que mi literatura sea natural pero el humor no es sencillo. A veces te sale el humor, de repente, pero a veces tienes que buscar cuál es la ironía detrás de cada cosa. A veces te comes la cabeza para encontrar ese humor con tus palabras. Hay muchos homenajes, por ejemplo, al principio claramente a «Bienvenido Mr. Marshall», porque esa película a mi me marcó bastante, la vi de adolescente y me llamó mucho la atención. Cómo mezcla la España tradicional con esa ironía y ese humor, y cómo el discurso político que da en el balcón que es mítico está diciendo lo que está diciendo. Y en el fondo es lo que nos pasa todavía, no ha cambiado absolutamente nada. Los políticos dicen y luego hacen otra cosa.

P: Dices también: «Bueno lo de siempre: se seiguen peleando por el petróleo. Los pobres mueren de hambre y los ricos de colesterol. La atmósfera está contaminada y es irrespirable, todos salen a la calle con máscara. El agua hay que depurarla tantas veces, para que sea potable, que una botella cuesta más que la gasolina que está a quinientos dólares el litro. Apenas quedan animales, ni árboles o vegetación. La carne está por las nubes. La gente vulgar come una comida prefabricada de procedencia desconocida, solo se sabe que las mantiene con vida. Los Gobiernos han llegado a un acuerdo para elegir entre un hijo y un androide, y solo a los que demuestren que se lo pueden permitir. La sexualidad es libre mientras no resulte un problema social, es decir, que no implique tener hijos sin nombre o de los que los Estados no se puedan hacer responsables; enfermos, dependiente y divergentes. Al que toma drogas se le considera un parásito social y es fusilado por sistema. Algunos familiares los ocultan para evitarlo. Solo hay un orden establecido para todo el planeta, el que no cumpla con él va a la cárcel o a la tumba».

Miguel Ángel Luque: Lo escribí antes del confinamiento. Este libro se acabó el año pasado. De hecho, a mi la editorial me lo aceptó, porque no es de autoedición, en noviembre. El libro por octubre ya estaba terminado y lo envié y tal, y no tardaron demasiado en aceptármelo. Yo pensé que la contaminación estaba ya, no es algo que haya llegado con el virus este, de hecho ya había gente que iba con mascarillas en China y otros sitios por alergias. Como yo ya tengo mis problemas también, yo ya lo veía claro para el futuro y que iba a ser así. Hay puñaladas que ya cada uno, las tome como quiera. Esa es la ironía. Yo tengo el temor, además por mis hijos y no es porque yo me adelante, si no que uno va proyectando lo que ocurre, y la poca conciencia y vida inteligente que demostramos día a día muchas veces. Hay gente que sí, que es responsable pero hay unos cuantos irresponsables que hacen que todo vaya mal y a veces son políticos. La pregunta que me hago es al revés, «¿por qué ha llegado ese político hasta ahí?». Entonces es que la gente es capaz de hacer cosas que no tienen sentido, para encontrar un sentido a eso intento tomármelo con humor, es decir, para que tenga para mi algún tipo de sentido, le doy un tono de humor aunque sean cosas serias porque, claro, son cosas muy serias. Yo reconozco que, no es que sea frívolo, si no que intento reírme porque no termino de comprender lo que ocurre con la raza humana, con el ser humano y, de hecho, el gran argumento de la novela es la falta de entendimiento entre las personas, es decir, cómo puede ser que después de tantos siglos, de tantos años de convivencia y del supuesto progreso que tenemos, cómo somos capaces de hacer tantas barbaridades. Sólo tienes que ver las noticias, en general en el mundo entero, es que yo a veces veo las noticias y tiendo a deprimirme. El efecto natural es deprimirte pero, claro, lo que hago es ¿me deprimo o me lo tomo con humor y me hago otra película?, para que yo me crea que esto no es real, es cómo en «La vida es bella», cuando el protagonista le crea otro mundo al niño para que no vea el contexto de lo que está pasando en la realidad.

P: Háblame de Antonio L. Almansa y lo importante que ha sido para este libro

Miguel Ángel Luque: A él lo meto en «Paréntesis», lo que pasa que «Paréntesis» ya ha cambiado desde que él no está. Sigue existiendo pero «Paréntesis» ya no es porque con Antonio L. Almansa era otra cosa. Él sobre todo lo que me enseñó fueron muchos caminos, un poco de psicología, de filosofía y de humor. De hecho, algún relatillo escribí también de humor antes en los talleres, y él además se ponía a hablar y te dejaba con la boca abierta. Es de estas personas que inspiran como los que te he nombrado antes. Yo publiqué algunas cosas, eran libros en común de todos los alumnos del taller y eran autopublicación porque se pagaba un número de libros, pero era una forma también de recoger esas clases, con todo lo que escribíamos. Yo escrito también poesía y ahí aparecen algunas poesías, lo que pasa que mi poesía si es de denuncia y no hay humor. Puede haber algún humor pero la poesía que he escrito es como de denuncia total.

P: No podemos pensar ahora en presentaciones de libros

Miguel Ángel Luque: En realidad se tenía que haber presentado en marzo, y una semana antes justo decretaron el estado de alarma. Estábamos ahí a ver que hacíamos, y yo ya llegué un momento que casi prefería que no se presentara, estaba viendo que la cosa estaba muy mal y prefería que no, y casi fue un alivio en aquel momento. Pero claro, eso te crea también la incertidumbre de que no sabes qué vas a hacer. Yo intenté hablar con el editor e hice un vídeo hablando un poco del libro para que al menos se supiera que estaba a la venta o dónde se podía comprar. Sí que lo intentaría presentar después del verano, lo que pasa es que estoy viendo que puede volver a ser complicado. En principio esa es la fecha que tengo en mente, ahora tengo que hablarlo porque quería presentarlo en la Librería Luces. El editor me propuso también si quería hacerlo vía internet y no me gusta la idea, porque no es lo mismo, no puedes firmar libros y no puedes interactuar con la gente, para mi no es lo mismo.

P: Ya sólo me queda entrevistar a tu hija, Nora.

Miguel Ángel Luque: Y a mi hijo, Ángel, que están haciendo un canal de youtube entre los dos. Estamos alucinando porque ella es la técnico, la que monta las cosas y él pone la voz y algunas ideas. Mi hija Nora es que lo hace todo bien, si yo te hablo de ella no paramos nunca la entrevista, ha aprendido a tocar el piano y la guitarra, está estudiando francés y es una eminencia.

Miguel4Podrán encontrar el libro en Librería Luces y también desde la página de Ediciones En Huída pinchando AQUÍ. Estoy convencida que Miguel Ángel Luque nos hará viajar de nuevo pronto hacia los sentimientos que pretende emanar del lector. Utiliza siempre herramientas atractivas que hacen de la lectura algo especial, y eso siempre es de agradecer. Su tripulación esperamos esa próxima aventura. Mientras tanto, no pierdan la oportunidad de leer, «Tiempo a la deriva».

Y si queréis escuchar la entrevista con Miguel Ángel Luque, sólo tenéis que pinchar en este enlace:

https://www.ivoox.com/entrevista-miguel-angel-luque-tiempo-a-la-audios-mp3_rf_54376398_1.html

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