RED FLAG

Te aviso.
Me encuentro en ese lugar del corazón al que siempre haces caso.

Pero, aún así, no reaccionas.

Me traslado al sentir de tus acciones, a tu racionalidad a la que ignoras
y continuas sobre tus mismos pasos en caída libre.

Recurro a lo que no controlas.
Cae la noche.
El sofá atrapasueños logra tu rendición,
y en ese duermevela los fantasmas furtivos cubren espacios vacíos
para hacerte llegar la red flag que tu intuición corporal
insistió que interiorizaras.

Despierto con una sabiduría infinita
pidiendo que todo en la vida se pudiera aprender con esta claridad exquisita.

Pongo el freno
paro en ese vacío donde el pozo
no me lleva a una desesperación
si no a encontrarme con Alicia en
el país de las maravillas
para no llegar nunca tarde.

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