– VIAJE A ÍTACA-
Crónica realizada por Víctor Almazán
Día 3 (6.7.18): Lima – Tarapoto – Yurimaguas

37215467_2261234980560840_2137716656145694720_nA las 11 salía el vuelo que me llevaría a Tarapoto, ciudad más cercana a Yurimaguas, que es de dónde salen los cargueros que navegan hacia Iquitos durante varios días. La mañana fue un poco lluviosa pero me animé a ir andando del hostel a donde se cogía el bus, dándome tiempo incluso a disfrutar de un keke de naranja y un café del Starbucks. Para mi sorpresa que me llevaba tenía tele y estaban dando el Uruguay-Francia, aquí son súper forofos.

A la llegada al aeropuerto, los de vivaair me la empiezan a liar (vuelo no confirmado, tarjeta no impresa, etc, etc) lo que me costó varias llamadas y un mini sofocón. Pero como estaba en la otra punta del mundo e iba a introducirme en plena selva amazónica, me lo tomé con filosofía y que pasase lo que tuviese que pasar.

Al bajar del avión nos recibió una torta de calor y de humedad impresionantes, y a partir de aquí mis movimientos fueron bastante teledirigidos, ya que me llevaron de un lado a otro cual marioneta (a pesar de ser una zona subdesarrollada donde se puede percibir la pobreza que hay, saben cómo manejar a los turistas que se dejan caer por allí).

37078097_2261234730560865_1727689034773299200_nPrimero el traslado de la terminal a la empresa de taxis, que se hace en moto taxi y es una experiencia atrevida sin duda. Al llegar hay como una especie de chabola que funcionaba como partida del taxi a Yurimaguas, te cogen la maleta sin haberte bajado de la moto y sin tiempo para pensar y venga dentro. Tal cual jajaja. No tenían allí ni aseos, ni comida ni nada parecido, pero eso sí, su mini tele con el Brasil- Bélgica que no falte 😉

Este viaje merece un capítulo aparte, cualquier cosa que cuente será MUY poco comparado con lo surrealista que fue todo. Fueron 2-3 horas de viaje que compartí con un chico y su abuelo, que iban en los asientos de atrás juntos a 4 cajas de motosierras, yo que iba delante, y el “taxista”, un tipo bajito y regordete que todavía no sé bien qué idioma hablaba, y con una cojera sospechosa antes de subir, hubiera apostado a que tenía una pata de palo. Aquel hombre inspiraba cualquier cosa menos confianza al volante.

37075479_2261234623894209_1264953699298443264_nAl subir al coche, me encuentro un bote de alcohol y una pedazo de grieta que parte en 2 la luna delantera, a punto de hacerla añicos al menor bache. En fin tenía que llegar sano y salvo. Menos mal que nada más arrancar dice: “Vamos a poner musiquita”. Perfecto, más de 2 horas de cumbias pachangueras a todo volumen, justo lo que necesitaba XD.

Luego resulta que el tipo no conducía mal del todo, era un temerario y un loco de la vida pero bastante eficiente. El trayecto en sí era espectacular, una carretera que bordeaba acantilados en plena naturaleza, todo muy verde y frondoso. Pero cada pocos kilómetros estaba cortada y en obras por los continuos derrumbamientos. Cada vez que nos parábamos era un auténtico show: primero por ver quién pasaba antes para ahorrarse luego los adelantamientos (confirmo lo que leí por ahí de que aquí no conocen eso de “prohibido adelantar con doble línea continua” jajaja), y luego porque se te acercaban todo tipo de vendedoras ofreciéndote frutas y cosas de nombres impronunciables (hasta un guardia uniformado se acercó a la ventanilla para que “colaborase” con ellos con algunas monedas…lo dicho surrealista).

Lo único que me hizo sentir como en casa fue un… Telepeaje! (¿¿Con la carretera casi sin asfaltar y en mitad de la nada?? Pues sí, señor). La carretera mejoró bastante después y atravesamos varios poblados de esos que se ven por la tele en algunos documentales. Hasta llegar a Yurimaguas, donde la fiesta continúa.

Antes siquiera de parar el coche, se te agolpan en la ventanilla 10 o 15 moto taxistas avasallándote para llevarte a puerto (y yo preocupao porque no sabía cómo ir XD). Escojo uno cualquiera y por 3 soles me lleva hasta el carguero, eso sí parando antes en el mercado porque en el puerto los precios son muuuucho más caros y ella conoce una tienda súper guay. Bacalá, me huelo la tostada de lejos.

Total que me lleva al puerto y allí nos recibe un “amigo” suyo que me coge la mochila y se va para uno de los barcos sin tiempo a decirle nada. Los muy listos no te dejan pensar y te abruman con todo, y claro, todo es nuevo para ti y ya no sabes hasta qué punto fiarte o no.

37184187_2261235243894147_5991999459804839936_nMe meten en el barco, me llevan a comprar (hamaca, tupper y agua para todo buen polizón que se precie), me montan la hamaca…y yo pensando “joer qué apañaos”. Y cuando ya está todo te piden la propina por ayudarte jajaja. En fin con 3 soles se van contentos y viendo lo que sale el viaje durante estos 2 días y medio más el tiempo que tarde en salir de puerto (que te dejan dormir dentro), pues de sobra. Por 100 soles el viaje con pensión completa y 49 por las compras (no llega a 35€ todo), ya estamos listos para esta vivir algo auténtico de verdad! 😀

P.D. Ahora que llevo ya 2 días aquí confirmo que en pocos sitios más auténticos que este he estado… Pero me encanta!

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