MATERIA PERSONAL

En los ejercicios de libertad tú mismo impones criterios dentro encima de un arte que te permite utilizar los subtextos o estímulos necesarios para complementar las ideas, y lo que se quiere expresar a través de lo que uno domina.

Recuerdo hace años cuando me dejé llevar por «La Pícara Flamenca» donde a través de una estructura soberbia, Mariché López desplegaba toda su energía atrapadora en movimientos y ritmo, que me permitía entender lo que estaba aconteciendo en escena, y si no era así, no me importaba. La veía fluir en el suelo y con su mirada, y no me hacía falta saber nada más. Eso únicamente era mi disfrute porque se desnudaba ante todos, para decir lo que sentía por dentro.

¿Qué pasa con «Material»?. Pues que ha sido diferente. Aquí no tenemos una base donde ella pueda ponerse o quitarse sus zapatos. Aquí la línea son las emociones, los sonidos, las luces y las pocas palabras que definen el que somos materia, y cómo debemos usarla para nuestro propio beneficio, para pensar en lo que hacemos a los demás o simplemente en qué sentido pertenecen a nuestro universo, o al propio que ha creado Mariché.

En este recorrido le acompañan Zuri, a la guitarra y cante, Carmen Ruíz al cante y Pelín Ruiz a la percusión. Yo tengo que reconocer que soy más de una propuesta donde se le proponga al espectador una postura a la que fijarse, y ya a partir de ahí, jugar con toda la experiencia y la sabiduría de los talentos que esta compañía tiene de sobras. Pero el hecho de exponerlo en el escenario y que, cada uno nos tomemos nuestra propia sapiencia para ponerle nombre y apellidos a lo que estamos viendo, lo entiendo pero no me llega de una manera tan brutal como lo hizo en «La Pícara Flamenca».

Aún así, esa mirada de Mariché al infinito y ver cómo se transforma a partir de lo que le de gana expresar es una delicia auténtica, un gusto admirable de cómo es capaz con esa sutilidad y a la vez con tanta fuerza decir lo que siente en cada momento, porque como ya dije en su día, lo que ella crea son cuadros teatrales completamente bellos a los que no te queda más remedio que admirar.

Lo importante de todo esto es siempre contar con buena materia para proporcionar buenos resultados materiales. Estoy convencida que esta fábrica de emociones comandada por Mariché López nos seguirá haciendo vibrar tome el camino que decida emprender.

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