ÑOÑERÍAS

Solo soy una chica delante de un chico pidiéndole que la quiera.

Porque es que ya me tenías con el «hola».

Y si tengo que expicar cómo era de especial mi esposa,

te pregunto directamente cuando dura tu programa.

Mientras que cuando él subió a la torre,

fue ella la que le rescató a él.

Y además le confesó que le gustaba tal como era,

mientras lloraba las penas en pijama y vino

desgañitándose con el «All by myself».

Al pedirle un cumplido,

mirándole a los ojos no pudo evitar sentir

que ella hacía que fuera mejor persona,

y al mismo tiempo, deseaba que fuera él quien apareciera al final de la película.

Lo deseaba con todas sus fuerzas.

Y éste es el amor Disney con el que crecí,

las ñoñadas que me hicieron soñar con un ideal,

que al chocar con la realidad,

sabía perfectamente que son escenas para el ideario imaginativo de mi vida,

pero no la verdad que quiero sentir en mi día a día.

Eso sí, cual Sally en «Cuando Harry encontró a Sally»…

Yo quiero un final feliz como ella.

¡Compártelo!
Share on Facebook
Facebook
Tweet about this on Twitter
Twitter