FAMILIA Y NIÑO NORMAL

No podía empezar mejor la edición 29 del Festival de Cine Español de Málaga, y es que Víctor García León para mi es garantía de ese humor reflexivo en el que pone a todos los tintes de la sociedad, que en la mayor parte de su existencia albergan los ridículos más acuciantes adornados de una educación burguesa, que les hace caer en las simplezas más detestables del ser humano. Siendo, además, una comedia especialmente gustosa para las personas que no tenemos hijos.

La historia nos muestra a Alicia y Gonzalo, una pareja que justifica las conductas maleducadas de su hijo Fer hacia el colegio. Con esta exculpación, entienden que cambiándolo a un centro de élite se evita el problema, y ese recorrido es cuando descubrimos hasta donde somos capaces de no asumir nuestra propia responsabilidad y buscar la respuesta en una educación clasista, volviendo a la diferencia de clases resaltando constantemente la peor de las hipocresías.

Los actores son simplemente geniales a las órdenes de un excelente guión de Víctor García León y Borja Cobeaga, donde se reflejan todos esos arquetipos que dudan entre colegios públicos y privados, pero lo que más interpretan es esa propia falta de comunicación y de relacionarse con el mundo que nos rodea de los propios adultos, y también de lo que más me ha sorprendido es el grado de ridiculez al que pueden aspirar simplemente por sentirse integrados en una comunidad que, aunque represente lo más podrido de los sentimientos, quieren formar parte de ella para no estar excluídos aunque sean en contra de los propios derechos y valores humanos.

Un aspecto destacado en la dirección han sido muchos de los planos desde diferentes ángulos que ayudan a enfocar lo importante de la escena, y darle un enfoque que aportaba riqueza y frescura a un buen ritmo de película.

En rueda de prensa ante una pregunta totalmente incorrecta de un compañero que no había entendido la película, el director Víctor García León explicaba que su película va en contra de los padres porque son, en general, lamentables educadores de los hijos. Y, como confesaba posteriormente, casi todos los profesores estarían de acuerdo en lo que dice, y yo le doy totalmente la razón, siendo hija de una de las mejores maestras del planeta.

Borja Cobeaga, como guionista de «Altas Capacidades» junto al director definía en este encuentro con periodistas, que los padres se transformaron de los ausentes en los 80 a los padres «helicópteros» en las generaciones posteriores, en el sentido que están siempre muy preocupados y muy tensos, y esos miedos se proyectan en los hijos. Marían Álvarez por su parte alababa que siendo su personaje muy complicado, el guión era tan bueno que pudo hasta sentirse igual que su personaje, Alicia, considerando incluso cambiar a sus hijos de colegio.

Estando dos de mis actores favoritos del mundo mundial como son Israel Elejalde y Juan Diego Botto, una dirección de nuevo sublime provocadora de mis mejores carcajadas reflexivas de la mano de Víctor García León pues solo puedo dar gracias por este arranque que me ha dado una dosis de energía tremenda para lo que nos espera. Eso sí, tardaré en quitarme esa imagen de Israel bailando reggaeton, o a lo mejor soy demasiado generosa con el verbo «bailar», y me costará librarme de que se sabe alguna de esas letras…¿donde quedaron los versos de «Hamlet»?.

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