Crítica «Casting Lear» – Festival de Teatro de Málaga
“Aviso a navegantes de lo peligroso que es no saber amar”…
Confieso que sentarme frente al ordenador en este momento y poder escribir acerca de lo que he visto, sentido y vivido esta tarde en el Teatro Cervantes de Málaga, es algo que me abruma. Creo que el hecho teatral en sí es algo que no se puede expresar con palabras, que hay que vivirlo, sentirlo en ese preciso instante y que por mucho que alguien te lo cuente, (o te lo critique), nunca será igual que si tú mismo lo hubieras experimentado, porque todo es muy subjetivo, porque cada función nace desde la nada y todo puede pasar. Pero es que hoy esto cobra aún más sentido y se hace casi un imperativo. Hemos asistido a una propuesta de un acto de amor a la profesión, al rito que supone exponerse frente a los espectadores y que estos a su vez se entreguen y empaticen con lo que ocurre en escena, que, en esta ocasión, cada noche verdaderamente es una nueva aventura (y yo estoy deseando volver a vivirla).
Andrea Jiménez firma y dirige “Casting Lear” (con los textos de la versión de Juan Mayorga) junto a Úrsula Martínez, pero además es la protagonista en el personaje de Cordelia y de actriz-directora de esta “autoficción a partir de un clásico o un clásico autoficcionado” según sus propias palabras. Le acompaña en escena Juan Paños que, a modo de Kent, fiel servidor del Rey, será la voz-pinganillo del actor que esta noche hará las veces de Rey y de padre. Sí, pinganillo, para poder afrontar al personaje ya que el actor viene al teatro sin más indicaciones que la de ser dirigido en directo por su compañera en escena. Hoy hemos tenido la inmensa suerte de ver al gran Secun de la Rosa, conocedor del texto sí, pero que nunca lo ha interpretado, comenta. Porque aquí no hay trampa ni cartón, vemos cómo se crea desde la nada este todo que es el viaje tan personal y tan humano de la búsqueda de Lear. Con Secun, Andrea ha tenido a 66 Lear frente a ella en un viaje fascinante de ensayo en directo del que somos testigos, de tener dudas, impulsos, de crear y creer, de no dar nada por sentado, de aprender a amarnos, pero de verdad, de mejorar como seres humanos para poder seguir adelante en este teatro de la vida.
Dos micrófonos en su pie de micro a cada lado del escenario, un practicable central que eleva a modo de altar a los intérpretes y personajes, una tablet, el pinganillo, y mucho respeto a la profesión, un profundo amor a la figura del actor y al teatro; además de una revelación personal de la actriz acerca de esa ‘búsqueda de su Lear’ para atreverse a mirarlo, a perdonarlo si es que realmente hay que hacerlo.
Andrea juega con nosotros este partido de tenis o esta sesión de terapia conjunta, y como tal nos mantiene en una tensión constante haciéndonos partícipes de la similitud entre su historia y lo que Shakespeare nos propone en su obra. También lo juega con su padre o con el Rey de esta noche… o ella sola, pero juega, crea por momentos y trata de encontrar una explicación a su historia y a la del personaje de Cordelia, a la de la dramaturgia Shakesperiana, a … la vida quizá. No hay cuarta pared, ella nos habla directamente y constantemente, mientras Lear tiene sus monólogos o diálogos con ella, el bufón o el servidor; y nos remueve nuestros miedos, incertidumbres o historias familiares. Pero además nos regala el ser parte de su ejército francés para poder poner así el corazón en sus labios.
Yo no sé quién gana finalmente el set, pero está claro que hemos vivido un verdadero partidazo. El teatro es catártico, es sanador te dicen. Hoy lo ha sido con mayúsculas. Si tienes ocasión de ver esta genialidad, no lo dudes, porque saldrás renovado. Yo estoy deseando repetir porque aquí es seguro que será una “nueva” propuesta, un nuevo actor encarnando al Rey y un nuevo viaje emocional junto a tres maravillosos compañeros que brillarán tal y como hoy lo han hecho Andrea, Juan y Secun en el teatro Cervantes de Málaga que cómo no, ha brindado una gran ovación final a la propuesta.
De todo corazón gracias Andrea por hacernos este regalo, seas o no actor, ames o no el teatro, conozcas o no El Rey Lear, tienes que brindarte la oportunidad de asistir a este casting, que no es más que un espejo de lo que puede ser nuestra propia vida. Mi padre siempre me dice: “No hay mayor teatro que el teatro de la vida” , pues hoy he asistido a un verdadero cóctel de todo esto y quería llamarlo a la salida y decirle que le quiero, que lo perdono y que me perdone (si es que hay algo que tengamos que perdonar) y que si esta obra nos pilla de cerca vamos a ir a verla juntos y a disfrutar y a ser parte del ejército francés para que Andrea vuelva a poner el corazón en sus labios.
Barco Pirata
De Andrea Jiménez
Con Andrea Jiménez y Juan Paños junto a Secun de la Rosa
Dirección Andrea Jiménez y Úrsula Martínez






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