LAS EMOCIONES ES EN DÓNDE NO PUEDES ENGAÑAR, EN CAMBIO EN LOS ARGUMENTOS SÍ.

Pablo Remón. Fotografía de Mai Serrano
Pablo Remón. Fotografía de Mai Serrano

Hay profesionales que pasan buena parte de las ediciones del Festival de Cine y se convierten en fijos o clásicos pero no reparamos en ponerle rostro. Hoy lo hemos querido solucionar con Pablo Remón, guionista que nos ha conquistado con muchas de las historias que hemos visto en nuestro certamen, entre ellas la maravillosa “Cinco metros cuadrados” que escribió junto a su hermano. En esta ocasión, en “No sé decir adios”, emprende esa labor escritora en solitario en esta emotiva e intensa idea que ha costado mucho trabajo que sea una realidad palpable en una pantalla de cine. 

P: El tipo de cine que a tí te gusta escribir es el que cuenta historias de verdad

Pablo Remón: Me interesa mucho el cine que nace de la realidad. Hacer cine a través de lo cercano y de lo que todos podamos conocer. A veces puede ser por una noticia del periódico o a veces por una historia personal más pequeña como “No sé decir adiós”.

P: ¿Hay veces que lo llevas planificado o sale de lo que te va surgiendo?

Pablo Remón: Yo creo que es más una cuestión de lo que te llama, de lo que te apetece, de lo que te interesa en el momento  y adonde te va llevando. Uno tampoco escribe lo que quiere, sino lo que puede. Acabas hablando de cosas similares

Set de entrevistas en Teatro Cervantes. Fotografía de Mai Serrano
Set de entrevistas en Teatro Cervantes. Fotografía de Mai Serrano

P: Me comentabas en la rueda de prensa que escribir este guión te ha resultado catártico

Pablo Remón: Yo creo que eso es una cosa muy buena. La escritura te permite hablar de cosas muy tuyas pero de una manera transformada. La película no es nada autobiográfica porque yo no estoy ahí de alguna manera, pero si están muchas emociones que sí son mías. Las emociones es donde no puedes engañar, en cambio en los argumentos sí. La emoción tiene que estar ahí y ser real

P: Pero te desnudas mucho

Pablo Remón: Imagínate los actores que ponen ahí su cuerpo. Pero yo creo que para escribir, hay que exponerse un poco. Lo haces para contar cosas. Escribir, al final, es una manera de comunicarse. Te comunicas de una manera lateral y esquinada, alguien que vea la película como tú que no te conoce de nada, en realidad sí te está conociendo al ver la película. Estás contando cosas tuyas que te importan.

P: Tenías confianza absoluta cuando le entregaste el guión a Lino Escalera

Pablo Remón: Partió de una idea juntos y lo trabajamos juntos. Él estaba desde el principio y a mí me da mucha tranquilidad porque él estaba muy convencido de la película, de dónde quería llevarla y cómo quería hacerla. Hicimos la historia juntos y luego yo ya escribí el guión. Pero siempre sabiendo que era como para él.

Pablo Remón. Fotografía de Mai Serrano
Pablo Remón. Fotografía de Mai Serrano

P: ¿Cómo tuviste claro qué tipo de emoción tenía que mostrar cada personaje de las hermanas protagonistas?

Pablo Remón: Son dos maneras de enfrentarte a lo mismo. Una lo afronta, aparentemente, de una manera más sensata. En el sentido de que, como decía Lino, el personaje de Lola Dueñas está más bajado a tierra y gestiona mejor la muerte. Enseguida, asume que esa persona va a morir. Lo asume y ve que no hay mucho que hacer. Mientras que la otra, hace exactamente lo contrario. Lo hace desde la actividad y cómo gestiono esto. A veces no es cuestión de hacer, sino de sentir. Eso es con lo que ella tiene un problema. Obviamente es un problema que a todos nos puede pasar, en mayor o menor medida. Están muy extremados los dos personajes para que sean dos puntos de vista pero, al final yo creo que cada uno tiene mucho de las dos. A veces, uno lo gestiona mejor y a lo mejor no necesita que sea tan extremo como el personaje de Carla (Nathalie Poza), pero si que creo que todos podemos relacionarnos con eso. Al final, la muerte tiene mucho de tabú en esta sociedad y a nadie le gusta hablar de eso. Pero está muy presente y es algo que todo el mundo conoce y que vamos a pasar por eso, pero que no nos gusta mirarlo de cara. No nos gusta hablarlo, ni enfrentarnos a eso pero nos gusta pensar en cómo podemos gestionar eso

P: Yo creo que depende del tiempo personal en el que naturalizamos las cosas

Pablo Remón: El personaje no tiene distancia con respecto a eso. Y no lo ve hasta el final, hasta el último fotograma de la película. Hasta eso momento, ya no ve lo que está pasando. Entonces, toda la película es un proceso como si alguien tuviera unas gafas y, al final por fin, lo ve. Yo le decía a Lino, bueno en realidad es como un elefante que está todo el rato acompañándoles que es la muerte, que es algo muy obvio que está ahí pero ella no lo quiere ver. La película termina cuando ella se hace consciente por primera vez de lo inevitable que está pasando.

P: Por reacciones de varios conocidos, han tenido la sensación que Juan Diego era nuestro abuelo

Pablo Remón: Aparte de ser un actor maravilloso, creo que también es una persona muy cercana. Que la gente conoce mucho. Creo que eso es importante para el personaje. El personaje es alguien que, al final, está representando eso. Es un personaje que todos hemos visto crecer como a Juan que le hemos visto desde pequeños. Es un actor muy familiar con el que todos nos identificamos. Que no fuera alguien nuevo que tú no hubieras visto, sino que fuera alguien con el que te identificas y al que le tienes cariño, aunque no le conozcas. Juan es alguien que genera mucho cariño por como es.

Set de entrevistas en el Teatro Cervantes. Fotografía de Mai Serrano
Set de entrevistas en el Teatro Cervantes. Fotografía de Mai Serrano

P: ¿Ha costado tanto sacar esta película adelante?

Pablo Remón: La película se ha hecho gracias al esfuerzo del equipo técnico. Cobrando la mitad de lo que tenían que haber cobrado. Se ha hecho con la mitad del tiempo y del dinero. La película no ha contado con el apoyo de ninguna televisión. Ahora está empezando a tener pero en este momento no. La película ha estado a punto de no hacerse cinco o seis veces. Es una película complicadísima. Todas los son, pero realmente esta es una película complicada. ¿Por qué? Porque es una película adulta. Cada vez cuesta más sacar este tipo de películas que es algo un poco triste. Es una película muy normal y no es especialmente compleja. Es una película humana y que pretende gustar a la gente. Ha sido difícil por eso porque creo que está hablando de emociones un poco más adultas y creo que, a veces, eso se entiende regular.

P: ¿Crees que el Festival de Málaga va a ayudar a la película como escaparate?

Pablo Remón: Estoy seguro que sí. Aparte es el sitio para presentar la película. Yo confío que sí que nos ayudará. La película se defiende sola pero hacerla ha sido muy complejo. Ha sido gracias al empeño de Lino, del equipo y de todos. Muy fácilmente podría no haberse hecho.

Gran esfuerzo en muchos aspectos y paciencia es la fórmula que estamos encontrando en estos proyectos tan cuidadosamente hechos, y que pretenden marcar una línea cinematográfica concreta en la que se apuesten por muchos tipos de historia. Aquí las palabras de Pablo Remón, las recogen tres actores principales, Juan Diego, Nathalie Poza y Lola Dueñas que las decoran con su buen hacer artístico. No le digas adiós a esta película y recíbanla con los brazos abiertos.

Si queréis escuchar la entrevista con Pablo Remón, sólo tenéis que pinchar en este enlace:

http://www.ivoox.com/entrevista-pablo-remon-no-se-decir-adios-audios-mp3_rf_17660994_1.html?v=1&utm_expid=113438436-34.-j5ptGSdQpiNZ-ev9csBdw.1&utm_referrer=http%3A%2F%2Fwww.ivoox.com%2FzonaPrivada_zm.html

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